El líder de la CTU cuestiona que se presente la cesantía como causa de los problemas de competitividad empresarial
En un contexto de debate nacional sobre la flexibilización laboral, el presidente de la Confederación Unitaria de Trabajadores (CTU), Rafael Pepe Abreu, advirtió este lunes 7 de septiembre de 2026 que eliminar o reducir la cesantía traslada el costo social a las familias y al Estado.
Abreu sostuvo que cuando una persona pierde el trabajo desaparece inmediatamente su salario, pero no desaparecen el alquiler, la comida, la escuela de los hijos, los medicamentos, la energía eléctrica, el transporte ni las deudas familiares. Como consecuencia, disminuye el consumo del hogar, aumentan las deudas, se interrumpen pagos esenciales y la familia extendida absorbe parte de la carga.
El dirigente obrero agregó que si la situación se prolonga, aumenta la demanda de asistencia pública. «En otras palabras, el empresario ahorra, pero la familia trabajadora y eventualmente el Estado pagan», significó.
Explicó que sin esa protección la empresa podría privatizar el beneficio de reorganizar su nómina y socializar las consecuencias del desempleo. «Una política laboral seria no puede mirar solamente el balance de la empresa; debe mirar también el balance de las familias trabajadoras, la estabilidad social y la economía nacional», afirmó.
Pepe Abreu indicó que durante décadas las empresas dominicanas han operado bajo este régimen y ello no ha impedido la expansión económica, la creación de empresas formales ni el aumento de utilidades en sectores productivos importantes. Consideró que el empresariado no puede presentar la cesantía como causa general de los problemas de competitividad, y aseguró que las amenazas reales están en la baja productividad, los desperdicios, la mala gestión, el financiamiento costoso, la energía ineficiente, el atraso tecnológico, el mantenimiento deficiente, inventarios mal administrados, la informalidad, la escasa innovación, la poca capacitación y los errores de dirección. «Reducir derechos resulta más sencillo, pero no por ello es más racional ni más justo», insistió.











