Plantea un país soberano, tecnológico y productivo con la familia en el centro
El planteamiento de Ramón Leonardo propone una República Dominicana soberana, productiva, agroindustrializada, turística a nivel nacional, tecnológicamente avanzada y socialmente justa. La visión condiciona el desarrollo económico al bienestar del ciudadano y su familia.
En su visión de país, Ramón Leonardo concibe una nación híbrida donde la tecnología y el ciudadano caminen de la mano, asentada sobre bases profundamente humanas y familiares. Sostiene que la justicia y el bienestar comienzan por casa, y que el desarrollo económico debe tener como propósito final el bienestar del ciudadano y de su familia.
La primera columna de su propuesta es la agroindustrialización: un campo que no se limite a producir materias primas, sino que siembre, produzca, transforme, industrialice y exporte, agregando valor a la producción agrícola, fortaleciendo al productor y llevando industrias y empleos hacia las provincias. La segunda columna es una plataforma de turismo a nivel nacional que desarrolle playas, montañas, ríos, cultura, gastronomía, ciencia, historia y comunidades, para que el turismo no se concentre solo en determinados polos y sea una herramienta de desarrollo nacional.
Leonardo estima que esas dos columnas pueden generar más de US$40,000 millones anuales. En el medio sitúa a la familia y sus necesidades básicas: salud, educación, vivienda, alimentación de calidad y trabajo digno. También aborda los recursos naturales bajo soberanía y control constitucional, señalando que riquezas mineras, petroleras, gasíferas u otros recursos estratégicos deben aprovecharse responsablemente en beneficio de la nación, con el límite de no destruir la producción agroindustrial ni el turismo.
En materia tecnológica, propone utilizar inteligencia artificial, automatización, digitalización y nuevas tecnologías para hacer más productivo al trabajador, más eficiente al Estado, más competitivo al empresario y mejores los servicios que recibe el ciudadano. Concluye que todo este desarrollo perdería sentido si no llega al hogar dominicano, por lo que su Proyecto de Nación comienza preguntando cómo vive la familia dominicana.










