Mariano Díaz, Firpo y Rosario lideran un equipo que apunta a la élite de Concacaf
La selección dominicana de fútbol se prepara para un hito: enfrentar a Nicaragua en la Liga A de Naciones de Concacaf, con un plantel repleto de jugadores que militan en ligas europeas de primer nivel, un reflejo del crecimiento del fútbol nacional en la escena internacional.
Santo Domingo.- El fútbol dominicano vive un momento sin precedentes. El próximo 24 de septiembre, la selección nacional recibirá a Nicaragua en el estadio Cibao FC, en Santiago de los Caballeros, en un partido correspondiente a la Liga A de Naciones de Concacaf, el nivel más alto de esta competencia regional. El duelo no solo es deportivo: es una prueba del salto cualitativo que ha dado el país, con una nómina que incluye a jugadores que compiten en las mejores ligas del mundo.
El delantero Mariano Díaz, del Deportivo Alavés de LaLiga española, llega en un gran momento físico, mientras que Junior Firpo, defensor del Real Betis, y Pablo Rosario, mediocampista del Oporto de Portugal, son piezas experimentadas que disputarán la Champions League este año. A ellos se suman Peter Federico (liga polaca) y Heinz Morchel (Vizela, de Portugal), ampliando la representación dominicana en el fútbol europeo.
El técnico argentino Marcelo Neveleff también convoca al joven defensor Marlon Mena, de 19 años, quien fue cedido por el Parma al Arezzo de la Serie B italiana para esta temporada, así como a Ronaldo Vásquez, Luigi de Luca, Juan Carlos Pineda, el delantero Dorny Romero y Joao Urbáez. Esta mezcla de veteranos y promesas genera expectativas en la diáspora dominicana, que sigue de cerca los pasos de estos jugadores en ligas de Europa y América.
El partido ante Nicaragua no es un juego más: para República Dominicana, significa consolidarse en la élite de Concacaf, una zona donde históricamente han dominado México, Estados Unidos y Costa Rica. La tendencia alcista del fútbol local, impulsada por la formación de talentos y su exportación a Europa, coloca a la selección en el radar internacional, y el encuentro en Santiago será una vitrina para demostrar que el país puede competir de tú a tú con selecciones de mayor tradición.
Con el respaldo de la afición local y el seguimiento de los dominicanos en el extranjero, la selección buscará dar un golpe de autoridad en la Liga de Naciones, un torneo que también sirve como preparación para futuras eliminatorias mundialistas. La cita del 24 de septiembre podría marcar un antes y un después en la historia del fútbol dominicano.










