El encuentro de cancilleres en Dajabón redefine las relaciones bilaterales y abre nuevas perspectivas.
El 3 de septiembre de 2026, los cancilleres de República Dominicana y Haití, Víctor Bisonó y Raina Forbin, se reunieron en Dajabón, un gesto que analistas ven como una señal de madurez diplomática y una tendencia hacia la cooperación en.
La reunión de los cancilleres dominicano y haitiano en Dajabón no solo abordó temas bilaterales, sino que también envía un mensaje a la comunidad internacional sobre la capacidad de ambos países para dialogar a pesar de sus diferencias históricas, idiomáticas y culturales.
El gesto de la canciller haitiana, Raina Forbin, al aceptar la cita en territorio dominicano, es interpretado como un acto de pragmatismo diplomático que prioriza los intereses nacionales y bilaterales. Este tipo de acercamiento es clave para resolver asuntos migratorios y comerciales que afectan a millones de personas en ambas naciones.
Para la diáspora dominicana y los observadores internacionales, este encuentro representa una oportunidad para superar los dolorosos acontecimientos del pasado y construir una relación basada en intereses comunes. La historia compartida y la geografía de la isla obligan a ambos países a entenderse y cooperar.
El encuentro es un importante paso para que los dos vecinos fortalezcan sus relaciones diplomáticas y comerciales, y para que en su conjunto vea un ejemplo de resolución pacífica de conflictos. Las circunstancias actuales, marcadas por la migración y el comercio, hacen que este diálogo sea más necesario que nunca.
La cita en Dajabón podría ser el inicio de una nueva etapa en las relaciones entre ambos países, con implicaciones que trascienden lo local y se proyectan en el ámbito regional e internacional.












