Publicidad
Publicidad
Nacional

Rehabilitación en RD: la crisis silenciosa que afecta a miles de sobrevivientes de accidentes de tránsito

Rehabilitación en RD: la crisis silenciosa que afecta a miles de sobrevivientes de accidentes de tránsitoRehabilitación en RD: la crisis silenciosa que afecta a miles de sobrevivientes de accidentes de tránsito

Entre 400 y 500 pacientes diarios en la ADR revelan un problema nacional que exige atención urgente

Cada día, la Asociación Dominicana de Rehabilitación (ADR) recibe a cientos de personas que luchan por recuperarse de accidentes de tránsito, una crisis que no solo afecta a los lesionados, sino a todo el sistema de salud y a la economía del país, con casos que van desde lo local hasta la diáspora.

El accidente dura segundos, pero sus consecuencias pueden durar toda la vida. En República Dominicana, los accidentes de motocicleta son una de las principales causas de lesiones graves, y la rehabilitación se ha convertido en un desafío nacional. La ADR atiende a diario entre 400 y 500 pacientes solo en terapia física, una cifra que evidencia la magnitud del problema y la presión sobre un sistema que debe responder a miles de casos que requieren meses o años de tratamiento.

La terapeuta Jilmary Tiburcio, con casi 24 años de experiencia, describe la gravedad de las lesiones: amputaciones, traumas craneales y lesiones medulares. «Son muchos casos… y son significativos», dice. Pero el costo de la rehabilitación es una barrera adicional: muchos pacientes no pueden usar transporte público y deben pagar taxis o ambulancias, lo que convierte la recuperación en una lucha económica diaria. Esta realidad afecta a trabajadores, padres de familia y jóvenes en todo el país, y se agrava en un contexto donde la prevención vial sigue siendo insuficiente.

Carlos Andrés Santana Feliz, de 31 años, policía nacional y padre de familia, sufrió un accidente en Yaguate, San Cristóbal, tras ser perseguido por dos personas armadas. Con fractura ósea y daño nervioso, asiste a terapia para recuperar la movilidad. Su mensaje es contundente: «Que tengan un poco más de cuidado… hay muchos afectados por llevar la vida tan de prisa», una advertencia que resuena a nivel nacional, donde la imprudencia al volante sigue cobrando víctimas.

Jason Matos, de 35 años, es otro rostro de esta crisis. Accidentado en Los Alcarrizos, pasó diez días en cuidados intensivos, sufrió fracturas múltiples y una traqueotomía. Antes técnico en una empresa privada, hoy depende de su esposa y le resulta difícil costear el transporte para sus terapias. «Al no estar produciendo se me hace difícil costear el transporte», explica. Su historia refleja cómo un accidente puede sacar a una persona de la fuerza laboral y sumir a una familia en la incertidumbre económica, una tendencia que se repite en todo el país.

El caso de Anthony Manuel Santos Frías, de 21 años, accidentado en Atlanta, Georgia, añade una dimensión internacional. Los médicos dijeron que quedaría «como un vegetal» y no querían darle rehabilitación, por lo que su familia lo trajo a República Dominicana. Hoy recibe terapias físicas, ocupacionales y del habla, y su madre, Tania Frías de Santos, ve progreso. Esta historia subraya la necesidad de mejorar la atención a los sobrevivientes de accidentes, tanto en el país como para los dominicanos en el exterior, y de impulsar políticas de prevención que reduzcan la siniestralidad vial.

admin
el autoradmin
EnTendenciaRD es un medio digital de noticias y análisis que informa sobre los temas más relevantes de la República Dominicana y el mundo, con un enfoque moderno, confiable y orientado a las tendencias actuales.

Deja una respuesta