El informe técnico expone fallas estructurales y enciende el debate nacional sobre la seguridad de edificaciones
SANTO DOMINGO. El director de Onesvie, Leonardo Reyes Madera, declaró en el juicio por el colapso del Jet Set que el techo de la discoteca soportaba una carga de más de 650 libras por metro cuadrado, muy por encima de las 160 libras originales, un dato que reaviva la discusión sobre la regulación y supervisión de infraestructuras en todo el país.
El peritaje presentado por el Ministerio Público en la Cuarta Sala Penal del Distrito Nacional revela que el peso propio de la estructura del Jet Set se cuadruplicó debido a modificaciones no contempladas en el diseño, como la instalación de unidades de aire acondicionado, tanques de agua y casetas. Este caso, que ha conmocionado a la República Dominicana y a la diáspora, pone en el centro del debate la necesidad de actualizar los códigos de construcción y reforzar las inspecciones técnicas.
El ingeniero Reyes Madera también detalló que los espesores de la capa de fino superaban los siete centímetros originales en varias zonas, lo que incrementaba aún más la carga. Para los expertos, este hallazgo es un llamado de atención a nivel nacional e internacional, pues muchas edificaciones en el país y podrían enfrentar riesgos similares si no se realizan evaluaciones periódicas.
La audiencia se tornó tensa cuando la defensa de los Espaillat, encabezada por Jorge Luis Polanco, cuestionó la metodología del informe, señalando inconsistencias en el número de vigas del modelo STAAD. Polanco, quien elevó la voz y calificó al perito de ‘pasante e irresponsable’, provocó la intervención del juez Franny González para mantener el orden. Este enfrentamiento refleja la polarización que genera el caso y la presión social por esclarecer las causas de la tragedia.
El desenlace de este juicio no solo determinará la responsabilidad de los acusados, sino que sentará un precedente para la seguridad de las edificaciones en el país. Mientras tanto, las autoridades y la sociedad civil observan de cerca, y la diáspora dominicana sigue el caso como un símbolo de la necesidad de justicia y de mejores estándares de construcción en la nación.











