
Taveras, Pérez y Genao evidencian tensiones internas y realineamientos en el sistema político
Un senador y dos diputados abandonaron sus partidos en 2026, en un contexto de cuestionamientos a la dirigencia y realineamientos políticos. Los casos ilustran tensiones internas y posibles efectos en la gobernabilidad y la agenda legislativa.
El senador por Santo Domingo, Antonio Taveras Guzmán, renunció en mayo al PRM, partido que lo llevó al Senado en 2020 y con el que se mantuvo para el período 2024-2028. Justificó su salida por desencanto con el rumbo del partido y la falta de avances en reformas estructurales, lucha contra la corrupción y transformación política. Continuará como senador independiente.
En junio, el diputado por Pedernales, Rafael Pérez, renunció a la Fuerza del Pueblo, organización opositora por la que obtuvo su escaño. A diferencia de Taveras, no se quedó como independiente: en julio se incorporó al PRM, manteniendo su cural. Este movimiento refleja un trasvase hacia el oficialismo dentro del mismo período congresual.
El caso más reciente es el del diputado por La Vega, Rogelio Alfonso Genao, quien renunció formalmente al PRSC hace tres días. En carta a Federico Antún Batlle, alegó falta de rumbo, liderazgo y renovación, y criticó que no exista una propuesta capaz de motivar a la juventud y recuperar la confianza ciudadana. Luego amplió sus cuestionamientos a la cúpula reformista y anunció que seguirá como diputado independiente mientras define su futuro político.
Los tres casos, ocurridos en circunstancias distintas, muestran un patrón de cuestionamientos a las dirigencias partidarias y realineamientos que pueden influir en la correlación de fuerzas en el Congreso. Para el análisis nacional, plantean interrogantes sobre la disciplina partidaria, la estabilidad de las bancadas y el impacto en la agenda de reformas.











