Con inversión de USD 3,000 millones, el país busca diversificar su oferta y competir en.
El Gobierno dominicano proyecta que el Aeropuerto Internacional de Cabo Rojo inicie operaciones en febrero de 2027, como parte de un megaproyecto turístico que busca posicionar a Pedernales como destino emergente y diversificar la economía nacional.
El ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, y el ministro de Administración Pública, Sigmund Freund, supervisaron los avances del Aeropuerto Internacional de Cabo Rojo en Oviedo, confirmando que estará operativo en febrero de 2027, con torre de control, terminal de pasajeros y campo aéreo. La obra es parte del Proyecto Turístico Cabo Rojo, con una inversión estimada en USD 3,000 millones, de los cuales USD 1,200 millones se destinan a la fase inicial.
Este aeropuerto es clave para la estrategia nacional de diversificación turística, que busca atraer visitantes a la región Sur y reducir la dependencia de destinos tradicionales como Punta Cana. El proyecto incluye tres hoteles (el primero abriría en febrero de 2027 y el segundo a mediados de ese año), un puerto de cruceros y mejoras viales, todo bajo una planificación integral.
Paliza afirmó que la obra transformará la vida de Oviedo y sus habitantes, y tendrá un impacto económico y social significativo: solo la etapa inicial generará unos 500 empleos directos y 1,500 indirectos, con oportunidades que se extenderán a Pedernales, Barahona y otras localidades, fortaleciendo el desarrollo regional y la conectividad aérea del país.
A nivel internacional, el nuevo aeropuerto posiciona a República Dominicana como un destino más accesible en el Caribe, facilitando la llegada de turistas a una zona de gran potencial ecológico y cultural. El Gobierno mantiene un seguimiento riguroso junto a socios privados para asegurar el avance articulado del proyecto, que podría convertirse en un referente de desarrollo sostenible en la región.











