Ataque en Boca Chica deja dos muertos y cinco heridos, incluido el improvisador Diddy Glow
Un nuevo episodio de violencia armada en Boca Chica, con saldo de dos muertos y cinco heridos, entre ellos el artista Diddy Glow, refleja la crisis de seguridad que azota a República Dominicana y la impunidad del crimen organizado.
Dos muertos, cinco heridos —dos en estado crítico— y decenas de balas disparadas de manera indiscriminada. Ese es el resultado del ataque ocurrido un sábado a las 3:00 de la tarde en Boca Chica, según la versión policial de un conflicto entre bandas. Hombres armados abrieron fuego contra un grupo de jóvenes y contra cualquiera que transitara por el lugar.
Entre las víctimas fatales está el virtuoso improvisador Diddy Glow, cuyas rimas fueron acalladas para siempre. El hecho ha conmocionado al país y reaviva el debate sobre la inseguridad ciudadana.
República Dominicana muestra un preocupante desprecio por la vida y la autoridad: criminales deciden acribillar a plena luz del día y lo ejecutan. Mientras se anuncian reformas policiales y se realizan reuniones semanales en el Palacio de la Policía, el miedo y la incertidumbre se ciernen sobre los 48 mil kilómetros cuadrados del territorio nacional.
Lo ocurrido en Boca Chica resuena con la violencia que se vive en Haití, México y otras latitudes. El pueblo dominicano es hoy presa del miedo a salir y no volver a casa. Las familias de Frank Pacheco, Lázaro Medina y las demás víctimas exigen respuestas.









