El país busca una transformación productiva con formación, tecnología e inteligencia artificial
La agropecuaria dominicana se enfrenta al desafío de dar un salto hacia la productividad, incorporando conocimiento, tecnología e inteligencia artificial. El ejemplo de la India con Michael Kremer, Premio Nobel de Economía 2019, marca el rumbo de una tendencia global que el país no puede ignorar.
Durante mucho tiempo, el campo dominicano se asoció principalmente con tierra, agua, semillas y trabajo. Todos siguen siendo factores esenciales, pero la agropecuaria del siglo XXI incorpora un recurso cada vez más determinante para la capacidad de producir, competir y crecer: el conocimiento. La República Dominicana tiene ante sí el desafío de construir una agropecuaria y una agroindustria más productivas, tecnificadas y competitivas, y para conseguirlo debe comenzar por invertir en la formación de su capital humano.
No existe transformación productiva sostenible sin personas preparadas para conducirla. El campo es mucho más que agricultura: es seguridad alimentaria, empleos, exportaciones, desarrollo territorial y oportunidades para miles de familias. Los avances alcanzados por el país, incluyendo haber logrado mantener la prevalencia de subalimentación por debajo del umbral del 2.5 %, demuestran cuánto se puede avanzar cuando existe continuidad en las políticas públicas y participación de los productores.
El próximo salto tendrá que ser necesariamente hacia la productividad. La cantidad de tierra cultivable tiene límites, por lo que la capacidad de producir más alimentos y generar mayor valor no puede depender exclusivamente de incorporar nuevas superficies. Tendrá que descansar cada vez más en mejores métodos, tecnificación del riego, mecanización, industrialización, manejo post cosecha, mejores sistemas de comercialización y nuevas tecnologías. Y también, inevitablemente, en inteligencia artificial.
Un ejemplo de esta tendencia global es el trabajo de Michael Kremer, Premio Nobel de Economía 2019, quien a través del Development Innovation Lab desarrolló en la India pronósticos meteorológicos apoyados en inteligencia artificial. El sistema combina modelos de IA, información histórica y herramientas estadísticas. En 2025, un programa llevó información sobre el montón, incluyendo el pronóstico de un período de sequía, a aproximadamente 38 millones de agricultores en la India. Esto demuestra que la agricultura del futuro también se desarrolla frente a una computadora, procesando datos, utilizando sensores, operando drones y convirtiendo información en mejores decisiones productivas.
Por eso se necesita que una nueva generación de dominicanos descubra el campo desde una perspectiva diferente. Durante décadas, los jóvenes han abandonado las comunidades rurales porque sienten que allí existen pocas oportunidades de desarrollo. El resultado no es solamente migratorio: también contribuye al envejecimiento de la población productora y dificulta la incorporación de nuevas tecnologías. El reto no consiste simplemente en pedirles que se queden en el campo, sino en construir un campo donde quieran quedarse, donde puedan formarse, emprender, acceder a financiamiento y generar buenos ingresos.










