Congreso de Banreservas analiza cómo el movimiento de personas y capitales desafía al sistema
El 4.° Congreso de Prevención Contra el Lavado de Activos y el Financiamiento del Terrorismo de Banreservas reunió a autoridades y expertos para debatir los retos que impone el constante flujo de personas, dinero y mercancías por la frontera dominicana. El evento puso el foco en la necesidad de fortalecer la cooperación interinstitucional y diferenciar el fenómeno migratorio de las operaciones financieras ilícitas.
Durante el panel ‘Riesgo Fronterizo y Seguridad Financiera: Implicaciones Estratégicas para el Sistema Financiero y la Prevención de Flujo de Inmigrantes Irregulares’, el director general de Migración, Luis Rafael Lee Ballester, explicó que las autoridades han tenido que mejorar el perfil migratorio ante el volumen de personas que ingresan al país. Se estima que para finales del año el flujo de visitantes podría rondar los 12 millones de llegadas, una cifra que representa un desafío de control, ya que una parte de esas personas entran al territorio sin visado. Los aeropuertos registran alrededor de 36,000 visitas diarias sometidas a control migratorio, mientras que el movimiento marítimo alcanza aproximadamente 3,400,000 visitas.
El funcionario compartió un caso que llamó la atención de las autoridades: un ciudadano haitiano fue detenido con alrededor de 5 millones de pesos, y, según lo explicado, era utilizado para trasladar el dinero mediante remesas. «Hace un tiempo detuvimos a un nacional haitiano con alrededor de 5 millones de pesos; esa persona servía de remesa para pasar el dinero y era algo que antes no se había registrado», declaró Ballester.
Enmanuel Cedeño Brea, representante de la Superintendencia de Bancos, enfatizó la necesidad de diferenciar entre el fenómeno migratorio y el uso de personas para cometer delitos financieros. «El problema no debe colocarse sobre las personas migrantes», sino sobre quienes pueden utilizarlas para realizar operaciones ilícitas. «El riesgo no está en las personas migrantes, el riesgo real está en las personas que utilizan a los migrantes para el lavado de activos», afirmó Cedeño Brea.
Durante el panel se abordó el trabajo en conjunto entre la Dirección General de Migración y la Superintendencia de Bancos, con el objetivo de fortalecer la identificación de posibles operaciones relacionadas con el lavado de activos. Se recalcó la necesidad de que las instituciones trabajen en conjunto para detectar señales que puedan pasar desapercibidas cuando cada organismo observa solamente una parte del problema.











