
Tres personas enfrentan cargos federales por reingreso ilegal; el caso se suma a la tragedia de la isla de Mona
La Guardia Costera de Estados Unidos repatrió este martes a 63 migrantes dominicanos y haitianos que viajaban en una embarcación precaria y sobrecargada interceptada en el Canal de la Mona, en Puerto Rico. La operación, que dejó a tres personas bajo custodia federal, evidencia la persistencia de la migración irregular en y los riesgos mortales que enfrentan los viajeros.
La Guardia Costera puertorriqueña informó este martes que repatrió a 63 migrantes a la República Dominicana tras interceptar la embarcación en la que viajaban en aguas del Canal de la Mona, en Puerto Rico. La tripulación del buque Winslow Griesser entregó a 63 de los 66 migrantes detenidos a dos embarcaciones de la Armada de la República Dominicana. Los otros tres migrantes permanecen bajo custodia federal, sujetos a una investigación adicional y a cargos por intento de reingreso ilegal a Estados Unidos.
Según el comunicado de los guardacostas, la embarcación era precaria, de unos 30 pies de eslora (aproximadamente 9 metros) y estaba muy sobrecargada. En la misma viajaban 55 hombres y cuatro mujeres que afirmaron ser ciudadanos de la República Dominicana, además de seis hombres y una mujer que declararon ser de Haití. La embarcación fue detectada por una aeronave de la Guardia Costera a unas 70 millas náuticas (130 kilómetros) al noroeste del municipio costero puertorriqueño de Aguadilla, e interceptada posteriormente por el buque Winslow Griesser.
Este incidente se suma a la tragedia ocurrida a finales de septiembre, cuando una embarcación con 64 migrantes a bordo volcó cerca de la isla puertorriqueña de Mona, luego de que se desatara a bordo una pelea y varias personas resultaran heridas con un machete. La Guardia Costera logró rescatar a 49 personas y recuperó los cuerpos sin vida de tres dominicanos. Una docena de migrantes continúan desaparecidos. Tres ciudadanos dominicanos fueron acusados a principios de octubre en Puerto Rico por su participación en esta trágica operación de tráfico marítimo de personas.
La repetición de estos viajes irregulares desde la República Dominicana hacia Puerto Rico refleja la demanda de redes de tráfico de personas y las dificultades económicas que empujan a muchos a arriesgar sus vidas en el mar. Las autoridades estadounidenses mantienen operativos de vigilancia en el Canal de la Mona, una de las rutas más peligrosas del Caribe.










