Presidenta de la Asociación Dominicana de Psicólogos Clínicos pide intervención efectiva de las autoridades ante denuncias
La presidenta de la Asociación Dominicana de Psicólogos Clínicos, María de los Santos, afirmó que muchas enfermedades de salud mental que afectan a los dominicanos guardan relación con el ruido prolongado y excesivo. La especialista planteó el tema en el programa Alpunto Vespertino, por Ahora TV, canal 3, y urgió respuestas institucionales.
De los Santos definió la contaminación sonora como el exceso de ruidos prolongados, entre ellos música muy alta, bocinas de vehículos, motores, construcción y plantas generadoras de energía. Sostuvo que estos altos decibeles producen un estrés ambiental en todas las comunidades y pueden derivar en enfermedades mentales, además de irritabilidad y alteraciones del estado de ánimo.
La psicóloga clínica subrayó que los adultos mayores son especialmente vulnerables porque el ruido no les permite conciliar el sueño, mientras que en los niños afecta su aprendizaje escolar al generarles irritabilidad y descontrol. También desmintió la creencia de que las personas se acostumbran al ruido, pues el organismo reacciona constantemente y la salud mental se deteriora.
En el plano de la convivencia, De los Santos advirtió que la música alta en colmadones, viviendas particulares y patios culmina en pleitos entre vecinos debido al daño mental que provoca. Por ello, consideró necesaria una intervención permanente y efectiva de las autoridades cuando se denuncien ruidos excesivos, y que se atiendan las quejas que llegan a la justicia para evitar tragedias, ya que con la música alta también llega el consumo de drogas y alcohol.
Finalmente, la especialista aclaró que la meta no es el silencio absoluto, pues la música y las actividades lúdicas son positivas, pero debe prevalecer un límite en el volumen. Alertó que la exposición constante a sonidos altos afecta la audición, como se observa en jóvenes que suben el volumen de sus audífonos en el metro o en vehículos porque van perdiendo capacidad auditiva. Para De los Santos, la autoridad debe garantizar la convivencia, la paz y el respeto mediante el control de los ruidos exagerados.










