
El siniestro en Urda (Toledo) pone a prueba la coordinación estatal y la seguridad del transporte
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se comprometió este jueves a esclarecer «hasta el último detalle» el accidente entre dos trenes de alta velocidad en Urda (Toledo), que ya deja 69 fallecidos y decenas de heridos. La magnitud del siniestro activa protocolos de emergencia y cuestiona la seguridad ferroviaria en Europa.
Sánchez, tras participar en la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) en Toledo, al sur de Madrid, afirmó que todas las administraciones trabajarán «día y noche» para determinar las causas y reforzar la seguridad. La cifra de víctimas mortales fue confirmada por el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, quien elevó el balance a 69 fallecidos, además de decenas de heridos, muchos hospitalizados.
Las fuerzas de seguridad han recibido 64 denuncias de familiares de personas desaparecidas. Los equipos de rescate, apoyados por grandes focos de iluminación, peinaron la zona durante toda la noche en busca de viajeros atrapados entre los amasijos de hierro o en los alrededores de las vías. La investigación judicial se desarrolla en un perímetro de dos kilómetros alrededor del lugar del siniestro.
El accidente ocurrió cuando un tren Iryo con 147 pasajeros que estaba detenido cerca de Urda fue embestido por detrás por otro tren de alta velocidad de Renfe que transportaba a 378 personas, según el Ministerio de Transportes. El suceso, ocurrido este miércoles, es uno de los más graves en la historia reciente del ferrocarril español y ha conmocionado a la opinión pública internacional.
La comunidad dominicana en España y los viajeros frecuentes siguen con atención las actualizaciones sobre las causas y las medidas de seguridad que se adoptarán. El Gobierno español ha desplegado un operativo sin precedentes para atender a las víctimas y sus familias, mientras se espera un informe preliminar en las próximas horas.











