El impacto silencioso de los sedimentos en los embalses
Autoridades coinciden en que la deforestación es la causa principal
La acumulación de sedimentos en las presas dominicanas representa una amenaza creciente que no solo disminuye la capacidad de los embalses, sino que también deteriora la calidad del agua y afecta los equipos de generación hidroeléctrica. Según coinciden el Ministerio de Medio Ambiente, el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indrhi) y la Empresa de Generación Hidroeléctrica Dominicana (Egehid), la deforestación y la presión sobre las cabeceras de las cuencas son las principales causas de este fenómeno.
Rafael Salazar, administrador de Egehid, explicó que el país ha tenido históricamente un alto impacto en materia de sedimentación debido a actividades irregulares en la cuenca alta. «Hay agricultura no regulada, construcción de carreteras sin control y otros factores que arrastran grandes volúmenes de sedimentos, a lo que se suma la intensidad de las lluvias», detalló el funcionario.
Los estudios más recientes, recogidos en el Plan Hidrológico Nacional y el informe GEO 2025, estiman que la pérdida de capacidad de almacenamiento de los reservorios oscila entre un 8 % y un 30 %, según evaluaciones realizadas en 2005 y 2016. Los técnicos advierten que, más allá del impacto en el volumen utilizable, la sedimentación compromete la operatividad de las obras de conducción de agua potable y la eficiencia de las turbinas hidroeléctricas.
Egehid ejecuta actualmente un proyecto de limpieza en varios embalses para mitigar el problema, pero las autoridades reconocen que la solución de fondo pasa por restaurar las cuencas altas y controlar las actividades que aceleran la erosión del suelo. Sin una estrategia integral de manejo de cuencas, advierten los especialistas, el ritmo de sedimentación continuará reduciendo progresivamente la infraestructura hídrica del país.









