La medida, que beneficiaría a pacientes con enfermedades crónicas, refleja un movimiento latinoamericano por el acceso a la salud.
El Senado de la República aprobó este miércoles en segunda discusión un proyecto de ley que eximiría de impuestos y aranceles a 19 dispositivos médicos, una decisión que se alinea con las políticas de otros países de la región para reducir la carga económica de enfermedades crónicas y mejorar el acceso a tratamientos.
La iniciativa, presentada por la senadora Ginette Bournigal (PRM), contempla la exención de tributos para insumos como marcapasos, stents coronarios, válvulas cardíacas, equipos de medición de diabetes y prótesis intraoculares. La medida busca aliviar el bolsillo de los pacientes, quienes actualmente asumen el costo total de estos productos, a menudo inaccesibles para la mayoría de los dominicanos.
Según datos del Ministerio de Salud Pública, las enfermedades cardiovasculares representan el 60% de las muertes en el país, una estadística que refleja la urgencia de abordar el alto costo de los tratamientos. La senadora Bournigal señaló en los considerandos del proyecto que los pacientes ‘se ven condenados a la incapacidad o la muerte’ al no poder pagar los insumos, que solo se comercializan a través de casas distribuidoras, no en los centros de salud.
La aprobación de esta ley colocaría a República Dominicana en la senda de naciones como México y Argentina, que han implementado políticas similares para reducir los precios de dispositivos médicos y medicamentos. Además, la medida podría tener un impacto significativo en la diáspora dominicana, que a menudo envía remesas para cubrir gastos médicos de familiares en la isla, y que vería un alivio en sus contribuciones.
La Dirección General de Aduanas (DGA) y el Ministerio de Salud Pública serían los organismos encargados de supervisar la correcta aplicación de la ley, asegurando que la exención fiscal cumpla su rol social de ‘reducir el costo de los tratamientos y procedimientos para los pacientes’. Este paso regulatorio es crucial para evitar que los beneficios se desvíen y garantizar que lleguen a la población más vulnerable.
El proyecto ahora deberá ser conocido por la Cámara de Diputados en dos discusiones. Si se aprueba, el presidente Luis Abinader tendrá la última palabra para convertirlo en ley. De lograrlo, República Dominicana daría un paso adelante en la lucha contra las enfermedades no transmisibles, una tendencia que gana fuerza en toda América Latina y que podría servir de modelo para otras naciones del Caribe.











