
El caso de Oscar Belgal y su hijo reaviva la polémica sobre el uso de fuerza en operativos
Un niño de cinco años quedó traumatizado y dejó de hablar después de presenciar cómo un agente del ICE disparó contra su padre en Nueva York. El hecho, ocurrido el jueves en Marble Hill, ha generado reacciones políticas y cuestionamientos sobre los operativos migratorios.
El niño de cinco años que presenció cómo un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) disparó contra su padre, Oscar Belgal, durante un operativo en Nueva York está teniendo pesadillas y ha dejado de hablar desde el incidente, según relató su madre, Arianna Montero. ‘Está teniendo pesadillas. Pasó por algo que no debería haber pasado’, dijo Montero al New York Times.
La madre describió a su hijo como ‘traumatizado’ por lo ocurrido el pasado jueves en el barrio de Marble Hill. De acuerdo con medios locales, el pequeño estaba sentado en el asiento trasero de un SUV plateado cuando un agente del ICE disparó contra el vehículo. Según la Policía de Nueva York, el agente efectuó al menos siete disparos.
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, informó que conversó con la madre del niño, quien le explicó que su comportamiento cambió después del tiroteo. Según contó, antes era extrovertido y hablador, pero ahora no quiere hablar. Hochul también señaló que Montero teme que el ICE vuelva a perseguir a su familia y aseguró que habló con el presidente Donald Trump, quien le confirmó que la agencia no volvería por ellos. ‘Como madre, lo único que quería hacer era darle un abrazo y decirle que esto nunca debió haberle sucedido a su familia’, agregó.
La preocupación por el pequeño fue también lo primero que Belgal expresó a su abogado, Harold Solís, tras el tiroteo, según declaró el defensor a periodistas tras una audiencia celebrada el viernes en un tribunal federal de Manhattan. ‘Está profundamente preocupado por su hijo de cinco años’, afirmó Solís. El abogado explicó que su cliente le preguntó primero si el niño estaba bien y agregó que, según tenía entendido, el menor se encontraba ‘muy aterrorizado’. Solís sostuvo, además, que Belgal todavía tenía una bala alojada en el cuerpo 24 horas después del incidente y que continuaba sufriendo. Las autoridades federales alegan que Belgal intentó huir del operativo y embistió dos vehículos utilizados para bloquearle el paso cuando intentaban ejecutar una orden de arresto en su contra. El secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Markwayne Mullin, sostuvo que Belgal aceleró contra los agentes y aseguró que estos desconocían que había un niño en el asiento trasero.











