El presidente de EE.UU. insiste en que Kim Jong-un lo trata con respeto y defiende reducir maniobras con Seúl
Donald Trump volvió a protagonizar un choque con la prensa al mandar callar a la corresponsal de CNN Kristen Holmes, mientras defendía su política hacia Corea del Norte y justificaba la reducción de ejercicios militares con Corea del Sur.
En un intercambio en el Despacho Oval, Trump interrumpió a Holmes en varias ocasiones cuando esta intentaba preguntarle por sus recientes contactos con Kim Jong-un y por la decisión de reducir la escala de las maniobras militares entre Washington y Seúl. El mandatario la calificó de «ruidosa» y «bulliciosa», y la acusó de hacer «noticias falsas».
La periodista trataba de saber por qué Kim no se había pronunciado públicamente sobre el anuncio de Trump de reducir la escala de los ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur. Ante la insistencia, el mandatario aseguró que Kim sí había respondido a los mensajes que le ha enviado y que los intercambios entre ambos están siendo «muy positivos», aunque no ofreció detalles sobre el contenido de esas comunicaciones.
Trump también volvió a defender su decisión de reducir las maniobras militares y sostuvo que hará de la península coreana un lugar «más seguro». El episodio se produjo durante un intercambio con periodistas en el Despacho Oval, donde Trump ha protagonizado en otras ocasiones enfrentamientos con miembros de la prensa cuando las preguntas no son de su agrado.
El presidente había anunciado el domingo en redes sociales que el Pentágono reducirá la escala de los ejercicios militares entre Estados Unidos y Corea del Sur porque, a su juicio, esas maniobras envían un mensaje inadecuado a Corea del Norte, un país que consideró «respetuoso» durante sus mandatos. Trump se reunió en tres ocasiones con Kim durante su primer mandato (2017-2021) para intentar alcanzar un acuerdo que condujera a la desnuclearización de la península coreana. Las negociaciones terminaron sin acuerdo después de que el entonces presidente considerara insuficiente la propuesta de Pionyang, que posteriormente estrechó sus vínculos con Rusia. El nuevo acercamiento se produce además en un contexto de tensión entre Washington y Seúl, y Trump acusó al Gobierno de Joe Biden de haber reducido el aumento de la contribución surcoreana al gasto militar compartido.











