El expresidente busca movilizar votantes en Dallas ante pronósticos demócratas favorables
El presidente Donald Trump pidió votar por los candidatos republicanos en las elecciones de medio mandato como si lo hicieran por él y evitar que Estados Unidos se vaya ‘al infierno’, cuando su partido se arriesga a perder el control del Congreso.
En su aparición estelar el miércoles durante una convención partidaria extraordinaria en Dallas bautizada por sus organizadores como ‘Trumpapalooza’, el gobernante pidió a sus simpatizantes que imaginen que es él quien figura en la boleta de votación de este 3 de noviembre. ‘Les pido que asuman que soy yo el que está en la papeleta de votación. Soy yo el que está en la papeleta. Solo una vez más’, dijo Trump durante su intervención en el American Airlines Center.
El gobernante celebró estar en Dallas, Texas, estado que ha sido tradicionalmente republicano pero en donde sus candidatos al Senado y a gobernador aparecen virtualmente empatados con sus rivales demócratas en los sondeos. Pese a sus esfuerzos, la firma de datos electorales Decision Desk HQ pronostica que los demócratas ganarán la Cámara por 230-205 y que el Senado quedará 51-49 a su favor en noviembre.
‘Si perdemos, van a perder la frontera, las reducciones de impuestos, van a perder la seguridad, van a perder su riqueza, el país se irá al infierno y ustedes se irán al infierno, así como hace dos años’, aseguró, en referencia a la administración de su antecesor, el demócrata Joe Biden. Trump tiene prevista una nueva intervención al cierre de la cumbre este jueves. El vicepresidente JD Vance, miembros del gabinete, líderes del Congreso y candidatos en contiendas muy seguidas para la Cámara y el Senado también figuraban en el programa.
Trump pide el apoyo cuando su aprobación se sitúa por sobre el 30% en sondeos recientes y algunos candidatos republicanos se han mantenido alejados del evento. El líder republicano busca movilizar a sus votantes leales sin perder a los independientes, que ya empiezan a desencantarse ante problemas de inflación, la gasolina por encima de los 4 dólares el galón y la guerra con Irán. Dentro del American Airlines Center había pocos indicios de ansiedad republicana sobre noviembre. La convención incluso presentó un mensaje en video de un senador demócrata díscolo, John Fetterman, que está cada vez más enfrentado con el ala izquierda de su propio partido por su postura sobre Israel. Su aparición avivó las conjeturas sobre una posible deserción, que podría socavar las esperanzas demócratas de hacerse con el Senado. Los republicanos destacaron las rebajas de impuestos y la aplicación de las leyes migratorias, presumiendo de un aumento de la manufactura y de precios más bajos de los medicamentos con receta. Uno de los principales temas de discusión fue el peligro de dar poder a lo que fervientes oradores describieron como un Partido Demócrata peligrosamente de extrema izquierda. El mensaje recibió un inusual respaldo bipartidista de Fetterman, que calificó el socialismo de ‘antiamericano’, mientras que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, advirtió que los izquierdistas estadounidenses quieren convertir su país en un ‘infierno’ como Venezuela o Cuba. El enorme recinto estaba engalanado con carteles de Trump mientras los simpatizantes deambulaban con chaquetas de lentejuelas estampadas con su nombre, su imagen y la bandera estadounidense, algunos coronados con sombrero tejano.










