
El presidente justifica obras de mantenimiento y el expresidente critica la decoración y la prioridad económica
A cinco días de las elecciones de medio mandato en Estados Unidos, el presidente Donald Trump defendió este miércoles las reformas en la Casa Blanca y respondió a las burlas del expresidente Barack Obama, quien comparó la decoración con un restaurante y cuestionó las prioridades económicas.
Durante un mitin republicano en Chillicothe, Ohio, Trump argumentó que la residencia presidencial tenía problemas de mantenimiento como piedras agrietadas, juntas defectuosas, pintura deteriorada y suciedad. ‘No se puede tener una Casa Blanca con piedra agrietada y rota, juntas defectuosas, pintura en mal estado, suciedad por todas partes y piedra en mal estado’, declaró el mandatario, quien indicó que las obras aún no han terminado.
Las declaraciones responden a los comentarios de Obama del sábado en un mitin en Míchigan, donde se refirió a la decoración de la Casa Blanca como la de un Cheesecake Factory y mencionó los detalles dorados. ‘Tiene la Casa Blanca como si Sadam Huseín hubiera abierto un Cheesecake Factory. Oro por todas partes. ¿Qué pasa con tanto oro?’, expresó el expresidente. Además, criticó que Trump priorizara las reformas sobre las preocupaciones económicas de los estadounidenses.
El lunes, Trump calificó de ‘estúpido’ a Obama por sus comentarios y afirmó que demostraban por qué fue un ‘pésimo presidente’. Este miércoles, Obama continúa su agenda de campaña en Georgia, donde apoya al senador demócrata Jon Ossoff y a la candidata a gobernadora Keisha Lance Bottoms.
El cruce de reproches se produce en la recta final hacia los comicios del 3 de noviembre, en los que se renovará la Cámara Baja del Congreso, un tercio del Senado y se elegirán gobernadores en 36 de los 50 estados.












