Un equipo internacional liderado por investigadores del (VIB) y la (KU Leuven) logró identificar cómo las células cancerosas secuestran un ácido graso para escapar del en las , entre las formas de propagación del cáncer más comunes y letales, e incluso revertir este proceso, anunció este miércoles el VIB.
El estudio, publicado también hoy en la revista científica , corrió a cargo del , junto con colaboradores de la , el Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa (Cabimer, Sevilla), el Centro Médico Erasmo de Róterdam (Países Bajos) y el Instituto Francis Crick (Reino Unido).
Los investigadores concluyeron que las células metastásicas unen el -un ácido graso abundante en el – a una proteína llamada a través de una enzima denominada.
«La es una proteína que regula la , la invasión tumoral y la , y que se vuelve más estable una vez que el se une a ella», precisó el VIB en un comunicado.
Las células cancerígenas evitan así su destrucción por el mediante un proceso llamado , en el que las células unen el a para regular distintos procesos celulares.
En lugar de eliminar las células cancerosas, los -células inmunitarias defensoras de primera línea frente a las infecciones- expuestos a la se vuelven más propensos a formar trampas extracelulares de (NETs, por sus siglas en inglés), unas estructuras en red que, en vez de atrapar patógenos como es habitual, favorecen al tumor, detalla el instituto.
Al manipular la enzima en modelos experimentales, los científicos lograron revertir el proceso, restaurando la de los y reduciendo el.
«Nuestros hallazgos revelan una nueva forma en la que las remodelan su entorno para protegerse del «, afirmó la autora principal del estudio, la doctora.
«En lugar de actuar únicamente sobre la célula cancerosa, esta vía permite que las células tumorales desarmen a los y socaven uno de los de contra el cáncer», añadió.
Según el instituto, las se encuentran entre las formas de propagación del cáncer más comunes y letales, dado que el es un órgano metabólicamente muy activo y un destino frecuente de las.
Aunque desde hace tiempo se sabe que los tumores pueden aprovechar los de su entorno para favorecer su crecimiento, se comprendía mucho menos cómo esos influyen en la entre las células cancerosas y el , indicó.
«Comprender cómo las células cancerosas explotan el entorno singular del ofrece nuevas oportunidades para desarrollar que hagan a estos tumores más vulnerables frente al «, señaló la profesora , que lidera el equipo investigador conjunto.
No obstante, «las siguen siendo extremadamente «, concluyó.
El hallazgo se suma a la creciente evidencia de que la de influye en la y la , un papel que hasta ahora no se había vinculado a la comunicación entre células cancerosas y , detalla el VIB.
Los autores recuerdan además que un previo que buscaba eliminar por completo los no mejoró la eficacia de la , lo que sugiere que reprogramar su comportamiento -en lugar de eliminarlos- podría ser una vía más prometedora para futuros tratamientos..










