Acuerdos en Houston reflejan giro energético con EE. UU. y posible impacto en mercado regional
El gobierno de Venezuela firmó este martes un contrato con la estadounidense Hunt Oil para desarrollar los campos Caro y Carisito, y una alianza con SLB para un estudio de yacimiento, en un contexto de creciente colaboración con Estados Unidos y apertura a la inversión extranjera.
La ministra de Hidrocarburos, Paula Henao, informó en contacto telefónico con el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV) que el acuerdo con Hunt Oil es de participación productiva para «el desarrollo y apalancamiento de producción de los campos Caro y Carisito». Henao calificó a la empresa como «de reconocida trayectoria» y señaló que buscará «apuntar a la recuperación de producción».
La firma se realizó en Houston, donde la delegación venezolana también suscribió una alianza con la transnacional tecnológica SLB (anteriormente Schlumberger) para un «estudio integrado de yacimiento» en Venezuela. La comitiva la integran el viceministro de Geopolítica, Eduardo Ramírez; el vicepresidente ejecutivo de Pdvsa, Jovanny Martínez; y el encargado de negocios de Venezuela en EE. UU., Johan Álvarez.
Henao indicó que la delegación participó este martes en un foro junto con el subsecretario de Energía estadounidense, Kyle Haustveit, y que en junio pasado Venezuela y SLB firmaron en Caracas un memorando de entendimiento para explorar cooperación en servicios petroleros y de gas con «tecnología de vanguardia».
La producción de crudo venezolana alcanzó en julio un promedio de 1,200,000 barriles por día (bpd), un alza del 1,09 % respecto a junio, meses marcados por la emergencia derivada de dos potentes terremotos en la zona norte del país que dejaron al menos 6,438 muertos. Según cifras oficiales, la producción ha aumentado un 29,8 % desde los 924,000 bpd de enero, cuando EE. UU. capturó a Nicolás Maduro en Caracas. Desde entonces, el país suramericano se ha abierto a la inversión extranjera en sectores estratégicos como el petrolero, el minero y el eléctrico, en medio de una estrecha colaboración con EE. UU., cuyo presidente, Donald Trump, calificó recientemente la relación bilateral como «excelente».









