reanudarán a partir del sábado sus conexiones aéreas interrumpidas desde 2019 tras una grave crisis política con el archipiélago ABC cercano a las costas venezolanas, anunciaron el viernes las autoridades de la isla neerlandesa.
El entonces presidente venezolano capturado en una operación militar estadounidense en enero, prohibió toda conexión marítima y aérea con el archipiélago, en momentos en que la oposición intentaba ingresar ayuda humanitaria a Venezuela.
La ayuda procedente de debía transitar por el archipiélago hasta , que atravesaba una grave crisis económica y escasez de todo tipo.
Caracas lo demostró un intento de invasión.
Las conexiones marítimas con , situadas a unos 30 kilómetros de la costa noroeste de Venezuela, se reanudaron unos meses más tarde, pero faltaba la conexión aérea.
«La frontera aérea entre Aruba y Venezuela se reabre de manera gradual a partir del 1 de agosto de 2026», dijo en comunicado el viernes el ministro arubeño de Wendrick Cicilia.
«En esta primera fase, la frontera aérea se abrirá para los vuelos comerciales, los cuales podrán operar entre Aruba y Venezuela (…) con el objetivo de restablecer la conectividad aérea entre Venezuela y Aruba», dice el texto.
Aruba y Curazao, que forman parte de pero tienen su autonomía, junto a Bonaire, municipio de los Países Bajos continentales, comenzaron a negociar en bloque la reapertura.
Pero sin avances, decidió seguir el proceso por separado.
La conexión aérea entre Caracas y Willemstad, capital de Curazao, se reanudó en 2023.
Aruba, Bonaire y Curazao son conocidos por sus playas paradisíacas.
Las islas, en especial Aruba, fueron importantes destinos turísticos para los venezolanos..










