El dominicano lidera paliza 11-0 sobre Cleveland y aviva la lucha por el comodín
El inicialista dominicano Vladimir Guerrero Jr. conectó un jonrón de tres carreras y produjo cinco anotaciones, su récord de la temporada, en la victoria de los Azulejos de Toronto 11-0 sobre Cleveland, un resultado que estrecha la batalla por los puestos de comodín en la Liga Americana.
Vladimir Guerrero Jr. volvió a demostrar por qué es uno de los bateadores más temidos de la MLB. En un partido clave para las aspiraciones de Toronto, el dominicano se fue de 4-3 con un cuadrangular de tres carreras en la segunda entrada ante Joey Cantillo, y remolcó cinco rayitas, su mayor cantidad en la campaña. El batazo, que viajó como un ‘moonshot’, fue parte de un ataque de cinco anotaciones que sentenció el juego temprano.
El poder de Guerrero Jr. fuera de casa es una tendencia llamativa: los ocho jonrones que ha conectado esta temporada han sido como visitante. Este dato subraya su capacidad para rendir bajo presión en estadios rivales, un factor que los Azulejos necesitan de cara a la recta final. El novato Brett Bateman anotó tres veces gracias a los hits de Guerrero, y Josh Smith añadió un jonrón solitario en la octava, pero la noche fue del dominicano.
El triunfo permitió a Toronto (con récord de 21-13 desde el 27 de julio) acercarse a Cleveland en la lucha por el comodín. La ventaja de los Guardianes sobre Toronto, Baltimore y Texas se redujo a solo juego y medio, lo que convierte cada juego en una final. Para los Azulejos, que han ganado cuatro de sus últimos cinco, la inercia es positiva, y Guerrero Jr. es el motor ofensivo.
Del lado monticular, Dylan Cease (10-5) fue dominante: seis entradas, cuatro hits, sin boletos y cuatro ponches, aunque su racha de 19 aperturas consecutivas con al menos siete ponches se cortó, quedando a una de igualar el récord de Curt Schilling y Randy Johnson. Cleveland, por su parte, sufrió una noche para el olvido, con Cantillo permitiendo nueve carreras (cinco limpias) y un error del campocorto Angel Genao que abrió la puerta a la debacle.
La actuación de Guerrero Jr. no solo alimenta la esperanza de Toronto, sino que refuerza la presencia dominicana en el escenario internacional. Con la diáspora pendiente de cada paso, el inicialista sigue escribiendo su propia historia, y esta noche fue un capítulo brillante.











