El caso reaviva el debate sobre arte, ideología y diplomacia cultural en la era Trump
El pintor estadounidense Kehinde Wiley pidió a Donald Trump comprar su cuadro Young Artists After Siamesas 1960, retirado en agosto de la Embajada de Estados Unidos en Santo Domingo tras ser cuestionado por supuesta ideología «woke». La solicitud, en carta del 24 de septiembre difundida por la galería Sean Kelly, añade un nuevo capítulo a la controversia.
La obra, de aproximadamente 3.66 metros de ancho y 2.75 de alto, fue encargada a través del programa Art in Embassies del Departamento de Estado. Wiley dedicó dos años a estudiar la producción de artistas dominicanos y trabajó con jóvenes de Santo Domingo. Las cuatro personas representadas son estudiantes dominicanos de arte, y sus poses remiten a composiciones de los dominicanos Celeste Woss y Gil y Gilberto Hernández Ortega.
La embajadora Leah Campos difundió en agosto un video de su retirada y vinculó la decisión al abandono de las ideologías «globalistas y woke» y a la promoción del patriotismo estadounidense. Posteriormente, el Departamento de Estado informó que consultaba con abogados para determinar si podía vender el cuadro.
En la carta, Wiley plantea que, si el Gobierno ya no desea exhibir la pintura, le permita recuperarla mediante una compra ajustada al procedimiento legal correspondiente. Su petición también solicita la consideración del secretario de Estado, Marco Rubio. La carta publicada no precisa una suma ofrecida por la obra.
El artista recuerda que creó el cuadro para un lugar y un propósito específicos: que una embajada estadounidense ofreciera a los habitantes del país anfitrión una imagen en la que pudieran reconocerse y que el arte contribuyera a estrechar las relaciones entre ambas naciones. Aunque reconoce que la administración llegó a una conclusión diferente sobre la pintura, afirma que conserva un significado especial para él por las personas y las ideas que representa. Las informaciones publicadas hasta ahora no recogen una aceptación oficial ni el anuncio de una subasta, y el destino de la obra continúa pendiente de la decisión sobre su posible venta.










