Los temas fundamentales de la democracia dominicana presumo que el presidente debe debatirlos con lo mejor del pensamiento político y social del país y con los funcionarios más doctos de su equipo de gobierno.
Oir a todo el mundo puede ser democrático, pero no necesariamente pertinente ni provechoso.
Haber alcanzado notoriedad en redes sociales rompiendo todos los principios de la decencia, no faculta a nadie para ahondar en temas que implican otras habilidades y destrezas intelectuales.
Las redes sociales te pueden convertir en líder muy influyente, pero no garantiza conocimientos en derecho constitucional, economía, relaciones internacionales, administración pública o políticas públicas.
Esos son temas para académicos, investigadores, juristas, expertos en temas constitucionales, representantes de la sociedad civil, periodistas y comunicadores de altos vuelos, empresarios, Etc.
Para asuntos esenciales de la democracia el presidente puede escuchar a todo el mundo, el diálogo debe ser amplio, pero sus oídos deben estar más atentos al decir de los que tienen calidad moral y profesional para hacerlo.
Coincido plenamente con lo planteado por Aníbal de Castro en su ADC del pasado lunes: “La popularidad jamás ha sido un certificado de autoridad moral.
Si así fuera, el griterío siempre derrotaría a la razón.
Gobernar exige un criterio más exigente que el de las métricas de una plataforma digital”.
Tags relacionados LAS MÁS RECIENTES francia ELN iniciativa Edición impresa estados unidos.












