Magistrado federal posterga decisión sobre prisión preventiva
Un tribunal federal de los Estados Unidos determinó que el joven procesado por la muerte violenta de su hermanastra a bordo de un transatlántico podrá continuar en libertad supervisada mientras se resuelve su situación jurídica. El magistrado Edwin Torres finalizó la vista judicial del pasado miércoles sin pronunciarse de forma concluyente acerca del pedido de la fiscalía para que el imputado aguardara el proceso en un centro de detención.
Se trata de Timothy Hudson, un menor de 16 años a quien las autoridades señalan por los delitos de homicidio en primer grado y agresión sexual con agravantes. La víctima fue identificada como Anna Kepner, de 18 años, con quien mantenía un parentesco de hermandad política. El trágico episodio ocurrió en noviembre del año anterior mientras ambos viajaban en el Carnival Horizon, embarcación que zarpó desde un puerto de Florida.
Argumentos enfrentados entre acusación y defensa
La representante del Ministerio Público, Alejandra López, manifestó ante el estrado que existen evidencias contundentes de que el procesado constituye una amenaza para la colectividad. Añadió que la posibilidad de que reciba una condena a prisión perpetua eleva considerablemente el riesgo de evasión. Por el contrario, los abogados defensores destacaron que el adolescente ha respetado durante varios meses todas las medidas cautelares impuestas sin registrar ninguna violación.
El juez Torres admitió que si el acusado fuera mayor de edad, con toda seguridad permanecería encarcelado de forma preventiva, pero subrayó que la legislación lo obliga a ponderar también la minoría de edad como un factor determinante. El sumario pasó de la jurisdicción de menores a la de adultos, lo que intensificó la presión del órgano acusador para que se ordene su reclusión inmediata.
Detalles escalofriantes del hallazgo
Conforme al expediente criminal, el cadáver de la joven fue localizado escondido bajo el lecho del camarote que Hudson ocupaba junto a otro adolescente, instantes antes de que el buque atracara nuevamente en territorio estadounidense. Los forenses determinaron que la causa del deceso fue una asfixia de tipo mecánico.
Christopher Kepner, progenitor de la fallecida, había manifestado con anterioridad que el núcleo familiar deposita su confianza plena en el sistema judicial para que se esclarezcan los hechos y se aplique la sanción correspondiente. Calificó la coyuntura como extremadamente dolorosa y compleja para todos los allegados.









