A pesar de becas en España, la arteterapia sigue siendo escasa en el país
Mientras en países como España la arteterapia es parte de los tratamientos para el autismo, en República Dominicana su presencia es limitada, pese a que la ONU y ejemplos como Greta Thunberg y Anthony Hopkins muestran su potencial.
La arteterapia, definida como el uso del proceso artístico con fines terapéuticos, es una disciplina que en República Dominicana aún no despega. Aunque existen programas de posgrado, como el máster de la Universidad Complutense de Madrid, el país cuenta con un grupo reducido de especialistas, y las becas para estudiar en el extranjero no se han traducido en más profesionales.
El estigma persiste: muchas familias dominicanas creen que un diagnóstico de TEA (Trastorno del Espectro Autista) es sinónimo de fracaso. Sin embargo, la ONU define el TEA como un conjunto de afecciones diversas, y figuras como la activista Greta Thunberg o el actor Anthony Hopkins demuestran que, con el apoyo adecuado, las personas autistas pueden triunfar en la vida.
En el país, el CAID (Centro de Atención Integral para la Discapacidad), adscrito al Ministerio de Educación, ofrece terapias integrales para niños de 0 a 12 años con TEA, Síndrome de Down y parálisis cerebral, incluyendo arteterapia, a un costo accesible. Pero su cobertura es limitada y no llega a todas las regiones.
Mientras tanto, las familias recurren a opciones caseras que, aunque no sustituyen la terapia profesional, ayudan a manejar la ansiedad y el desenfoque. La recomendación de los expertos es clara: enfrentar el diagnóstico y buscar tratamientos basados en evidencia, donde el arte puede ser un aliado eficaz.
La tendencia internacional apunta a integrar la arteterapia en los sistemas de salud y educación. República Dominicana tiene el camino andado con el CAID, pero necesita ampliar la formación de especialistas y romper los mitos para que esta disciplina deje de ser una promesa y se convierta en una realidad para la diáspora y las familias en el país.












