La medida preventiva busca anclar expectativas de inflación y evitar salida de capitales
El Banco Central de la República Dominicana elevó su tasa de política monetaria de 5.25 % a 5.50 % anual, tras casi un año sin cambios, en un contexto internacional de tasas más altas y presiones sobre los precios del petróleo. La decisión podría encarecer el crédito y moderar el crecimiento económico.
Tras casi un año sin variación, el Banco Central de la República Dominicana (BCRD) elevó en 25 puntos básicos su tasa de política monetaria (TPM), de 5.25 % a 5.50 % anual. La entidad informó que la medida tiene carácter preventivo para preservar el anclaje de las expectativas de inflación y evitar mayores efectos sobre los precios.
Economistas consultados, Ellen Pérez Ducy y Rafael Espinal, coincidieron en que el incremento de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED), así como otros aumentos aplicados por los bancos centrales de Europa, Japón o Colombia en septiembre, incidieron en la revisión al alza del BCRD. Espinal aseguró que la medida busca proteger las metas de inflación, evitar la polarización de los ahorros y el aumento de la tasa de cambio del dólar. Pérez Ducy señaló que la principal función es evitar un diferencial de tasas que motive una salida de capitales, aunque observó que no luce muy efectivo para controlar la inflación.
La economista puntualizó que varios sectores clave presentan tasas de inflación interanual superiores al 5.0 % a pesar de la apreciación del peso dominicano, ya sea por mayores márgenes comerciales (salud, educación y hoteles, bares y restaurantes), traspaso del alza de los precios del petróleo (transporte) o la subida de los cereales importados (alimentos y bebidas). El BCRD advirtió que los riesgos inflacionarios se han incrementado en septiembre debido a mayores precios del petróleo y sus derivados, y enfatizó que la inflación interanual se redujo de 5.67 % en junio a 5.13 % en agosto, manteniendo la convergencia a la meta de 4 % ± 1 %.
Las tasas activas de la banca múltiple podrían encarecer el crédito al sector privado en moneda nacional, que ya crece a tasas bajas de 7.1 %, detalló Pérez Ducy. ‘Si se aísla el crédito de adquisición de vivienda, que está creciendo 20 % presumiblemente ayudado por la fortaleza del peso para con un bien polarizado, el resto del crédito apenas está creciendo al 6.3 %, muy bajo’, precisó. Espinal agregó que las tasas activas son determinantes en sectores clave como la construcción y la industria, que han sido los principales motores del crecimiento este año. ‘La construcción recientemente creció 9 % según el IMAE. Este sector depende de financiamiento, fundamentalmente, por los préstamos hipotecarios y desarrollo de proyectos’, remarcó. Las industrias asumen presiones adicionales por el encarecimiento de los combustibles, las variaciones de precios en el transporte marítimo y en los insumos.









