Encuesta de La Prensa Gráfica muestra caída de 6,4 puntos y un escenario electoral adelantado a 2027
La aprobación del presidente salvadoreño Nayib Bukele llegó al 85,5 % al cierre del segundo año de su segundo mandato consecutivo, según una encuesta de La Prensa Gráfica publicada este martes. La medición refleja una caída de 6,4 puntos respecto a enero y evidencia que las preocupaciones económicas se profundizan, desplazando a la violencia como principal problema del país.
El sondeo, realizado vía telefónica entre el 15 y el 23 de mayo con 1.200 entrevistas, un margen de error de +/- 2,8 % y un nivel de confianza del 95 %, indica que el 85,5 % de los salvadoreños aprueba la gestión de Bukele, quien gobierna desde junio de 2019. La cifra es inferior al pico de 91,9 % registrado en enero, a cuatro meses del inicio de la campaña formal para las próximas elecciones presidenciales.
De acuerdo con el análisis del medio, los niveles de aprobación se centran en la opinión de que el presidente ha mejorado la seguridad del país (28,6 %), seguido de que ha hecho un buen trabajo en general (17,3 %) y de que ha hecho cosas buenas y malas, pero la balanza se inclina a favor (12,7 %).
Los principales fracasos señalados por la ciudadanía se concentran en el ámbito económico: un 15,8 % considera que Bukele no ha logrado mejorar la economía, el 6,8 % indica la ausencia de avances en salud, el 4,3 % señala capturas arbitrarias durante el régimen de excepción, el 4,2 % la falta de generación de empleo y el 3,8 % el aumento del costo de la vida.
El mandato actual de Bukele, que en un inicio abarcaba el período 2024-2029, fue acortado mediante una reforma constitucional aprobada por el Congreso salvadoreño, controlado por su partido Nuevas Ideas, que adelantó las próximas elecciones presidenciales a 2027 y habilitó la reelección indefinida con períodos de seis años a partir del próximo ciclo electoral. Bukele no ha adelantado si se presentará a los comicios de febrero de 2027, pero a finales de 2025 dijo en una entrevista con un youtuber: «No me gustaría irme ahorita, pero vamos a ver qué dice Dios, mi familia y el país (…) pero si fuera por mí, yo sigo diez años más».











