Declaración de Leonardo Reyes Madera expone fallas estructurales y tensiones en juicio que sigue el país.
El ingeniero Leonardo Reyes Madera, director de la Onesvie, declaró en el juicio por el colapso del Jet Set que el techo soportaba más del triple de su peso original, un hallazgo que reaviva el debate sobre la seguridad de infraestructuras en República Dominicana y la región.
En una audiencia que se extendió este viernes en la Cuarta Sala Penal del Distrito Nacional, el ingeniero Leonardo Reyes Madera, director de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie), presentó como primer testigo del Ministerio Público el peritaje técnico realizado tras el colapso del techo de la discoteca Jet Set el 8 de abril de 2025. Su declaración fue el centro de un intenso contrainterrogatorio por parte de la defensa de Maribel y Antonio Espaillat.
Reyes Madera detalló que el peso de la estructura pasó de 160 a más de 650 libras por metro cuadrado, una sobrecarga que calificó como crítica. También señaló que la capa de fino sobre el techo variaba en espesor, superando en algunas zonas los siete centímetros del diseño original, y que la presencia de equipos de aire acondicionado, tanques de agua y casetas incrementaba aún más la carga.
El dato ha generado preocupación a nivel nacional, pues pone en evidencia la necesidad de reforzar las inspecciones de edificaciones en todo el país, especialmente en espacios de alta concurrencia. La diáspora dominicana sigue de cerca el caso, que se ha convertido en un referente de cómo se manejan los juicios por negligencia estructural en la región.
La audiencia se tornó tensa cuando el abogado de la defensa, Jorge Luis Polanco, cuestionó la metodología del informe, señalando inconsistencias en el número de vigas entre el modelo STAAD y el levantamiento real. En un arrebato, Polanco exclamó ‘¡No quieren la verdad!’ y calificó al testigo de ‘pasante e irresponsable’, lo que llevó al magistrado Franny González a intervenir para mantener el orden.
El caso Jet Set sigue generando titulares y debates sobre la responsabilidad de los propietarios y la eficacia de las entidades reguladoras. Mientras el juicio avanza, el país observa cómo se define un precedente que podría influir en futuras demandas por seguridad estructural en la región.











