El inicialista de Sacramento River Cats repite en Dominicana tras un debut de OPS 1.184
El regreso de Jake Holton a los Gigantes del Cibao para la temporada 2026-2027 de la Lidom no es solo un refuerzo: es una tendencia creciente en el béisbol invernal, donde equipos dominicanos aseguran talento de Triple A con producción probada.
Los Gigantes del Cibao oficializaron el regreso del inicialista estadounidense Jake Holton para la próxima temporada de la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (Lidom), luego de una primera experiencia que dejó números de élite. El movimiento refuerza la estrategia de los equipos dominicanos de atraer jugadores con experiencia en organizaciones de Grandes Ligas.
Holton, bateador derecho de 28 años, registró en su debut con los Gigantes un promedio de.419, con dos cuadrangulares, cinco dobles, ocho carreras remolcadas y siete anotadas en 12 partidos y 51 apariciones al plato. Su línea ofensiva incluyó.510 de porcentaje de embasarse,.674 de slugging y un OPS de 1.184, números que llamaron la atención de la directiva cibaeña.
En la temporada 2026, Holton ha militado en los Sacramento River Cats, sucursal Triple A de los Gigantes de San Francisco, donde en 74 partidos ha acumulado 54 imparables, 12 dobles, seis cuadrangulares, 44 remolcadas y 33 anotadas en 247 turnos, con 48 bases por bolas y un OBP de.354. Su capacidad de producir contra lanzadores zurdos (promedio de.455) lo convierte en una pieza versátil.
El gerente general de los Gigantes, Jaylon Pimentel, valoró la continuidad del jugador: «Jake es un jugador que ya conocemos, que tuvo un impacto importante con nosotros y demostró que puede producir ofensivamente en esta liga. Estamos muy contentos de tenerlo nuevamente con los Gigantes», afirmó.
El movimiento se da en un contexto donde la Lidom busca consolidar su nivel competitivo ante el creciente interés de la diáspora dominicana y el mercado internacional. Holton, con su experiencia en Triple A, representa una tendencia de importados que no solo aportan poder, sino también disciplina en el plato y capacidad de embasarse, elementos que elevan el espectáculo del béisbol invernal dominicano.









