Kast impulsa medida de mano dura que genera críticas internas y requiere apoyo de la izquierda
El presidente chileno José Antonio Kast presentó una reforma constitucional para inhabilitar por 15 años el acceso a salud, educación y jubilación a condenados por crimen organizado y terrorismo. La propuesta, que enfrenta resistencia en el Congreso, refleja la tendencia regional de endurecer políticas de seguridad.
El presidente de Chile, el ultraderechista José Antonio Kast, propuso este lunes una reforma constitucional al Congreso para restringir el acceso a la salud pública a los condenados por crimen organizado y terrorismo, en el marco de su lucha contra la delincuencia. La iniciativa, radicada ante el Senado, establece que durante el cumplimiento de su condena y por 15 años después quedarán inhabilitados para acceder a prestaciones financiadas con recursos públicos en derechos como salud, educación o jubilación.
Chile, uno de los países más seguros de América Latina, ha sufrido un aumento en los asesinatos y secuestros en la última década con la llegada de grupos criminales extranjeros, como el venezolano Tren de Aragua. La preocupación por la inseguridad llevó a la presidencia a Kast, quien prometió mano dura contra el crimen, una tendencia que se observa en varios países de la región.
La medida ha sido cuestionada incluso dentro del propio gobierno. En un primer borrador, el ejecutivo proponía quitar todo acceso a la salud pública a estos convictos. La idea fue criticada por la ministra de Salud, May Chomalí, quien dijo a CNN Chile que el proyecto podría generar alguna incompatibilidad con algunas leyes. La reforma fue matizada en su versión final, y el ministro José García Ruminot aclaró que las restricciones específicas serán reguladas por el cuerpo legislativo para tener todo el respaldo del sistema político y parlamentario.
Pese a los cambios, la reforma tiene un difícil camino en el Congreso. Aunque el gobierno tiene mayoría en ambas cámaras, una modificación constitucional requiere cuatro séptimos del Parlamento, por lo que Kast necesitará votos de la izquierda. A inicios de agosto, el mandatario anunció un paquete de reformas legislativas que incluye un régimen penitenciario especial para líderes de organizaciones criminales o terroristas y mayores penas. La oposición critica que algunas medidas se pueden realizar sin cambios legales. La semana pasada, la policía chilena trasladó centenares de reos de alta peligrosidad desde Santiago a la cárcel más moderna del país, a unos 300 km al sur de la capital.












