La alianza busca contrarrestar el poder de China y las presiones de Estados Unidos
Japón y Australia ampliaron este martes su cooperación militar con un acuerdo que permitirá a las fuerzas japonesas probar misiles hipersónicos en territorio australiano durante la próxima década. La alianza, anunciada en Camberra por los ministros de Defensa Richard Marles y Shinjiro Koizumi, también contempla el desarrollo conjunto de un sistema láser denominado Boobook, en un contexto de creciente tensión en el Indo-Pacífico.
El acuerdo, firmado en Camberra, permitirá a las fuerzas japonesas utilizar durante los próximos diez años los campos de prueba de Australia para ensayar diversas capacidades de misiles, incluido el programa japonés de armas hipersónicas. El ministro australiano de Defensa, Richard Marles, y su homólogo japonés, Shinjiro Koizumi, informaron que el pacto amplía el acuerdo bilateral firmado en 2023, que estableció el marco legal para el despliegue y entrenamiento de las Fuerzas de Autodefensa de Japón en territorio australiano.
Desde entonces, tropas japonesas han participado en varios ejercicios militares en Australia, incluyendo el disparo de proyectiles en 2023 y el lanzamiento de misiles antibuque en 2025. Koizumi señaló que ambos Gobiernos también analizaron nuevas formas de fortalecer la cooperación bilateral en materia de defensa, ante los desafíos de seguridad que enfrenta la región.
Marles y Koizumi acordaron además avanzar en el desarrollo conjunto de un sistema láser destinado a instalarse en plataformas de combate terrestres y litorales. El sistema, denominado Boobook, tendrá como objetivo detectar amenazas. Su nombre hace referencia a un búho australiano conocido por su capacidad para ver durante la noche.
Australia y Japón han estrechado su cooperación militar durante los últimos años como contrapeso al creciente poder de China en el Pacífico y ante las presiones de Estados Unidos para que sus aliados incrementen el gasto en defensa. Las relaciones entre China y Japón permanecen tensas desde que la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, afirmara a finales de 2025 que un eventual ataque chino contra Taiwán podría representar una amenaza para la supervivencia de Japón. A principios de este mes, el Gobierno de Japón aprobó su nuevo Libro Blanco de Defensa, en el que destacó el fortalecimiento de sus capacidades militares mediante drones e inteligencia artificial, y planteó reforzar la capacidad de producción militar del país ante un escenario de seguridad cada vez más complejo en la región.










