El economista Miguel Collado Di Franco advierte sobre el impacto fiscal y la necesidad de reformas
Los subsidios a la electricidad y los combustibles podrían superar este año los US$3,000 millones, equivalentes a unos RD$174,000 millones, una presión que amenaza con profundizar el deterioro de las finanzas públicas, advirtió este lunes el vicepresidente del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (Crees), Miguel Collado Di Franco.
El economista explicó que, antes de la reciente escalada de los precios internacionales de los hidrocarburos, el costo conjunto de las transferencias destinadas a las empresas distribuidoras de electricidad (EDE) y los subsidios a los combustibles rondaba los US$2,900 millones. Sin embargo, Collado indicó que solo el subsidio a los hidrocarburos habría aumentado de unos US$1,300 millones a aproximadamente US$1,600 millones, lo que representa un incremento estimado de 23 %.
En el caso del sector eléctrico, señaló que las transferencias a las EDE ya habían absorbido cerca de RD$80,000 millones entre enero y agosto (US$1,375 millones). En ese sentido, estimó que de mantenerse la tendencia, este año podrían alcanzar o superar los RD$120,000 millones al cierre de 2026.
Durante su participación en el programa televisivo «El Despertador», del Grupo SIN, Collado expresó: «De seguir así, vamos a pasar los US$3,000 millones con esos dos subsidios. Nosotros mencionábamos que de enero a agosto ya el subsidio eléctrico había absorbido cerca de RD$80,000 millones… Entonces seguir esa proyección se va a meter en RD$120,000 millones, y más pudiera ser ahí».
El vicepresidente del Crees cuestionó que las pérdidas de las distribuidoras continúen elevadas pese al volumen de recursos que el Estado destina al sector. Explicó que el problema no se limita al costo de generación, sino que también involucra la gestión, la facturación y el cobro de la energía suministrada. Advirtió que mantener simultáneamente los subsidios a los combustibles y las transferencias a las EDE representa una carga para las cuentas públicas, debido a que el Gobierno debe financiar esos recursos mientras enfrenta mayores necesidades de endeudamiento y un aumento del costo financiero de la deuda. Collado planteó que, en el sector eléctrico, una reducción de las pérdidas y una mejora de la cobranza permitirían disminuir progresivamente las transferencias estatales, mientras que en los combustibles consideró necesario reducir gradualmente los subsidios y permitir que una parte de los aumentos internacionales se refleje en los precios internos. A su juicio, el problema fiscal también debe analizarse desde el costo de los intereses de la deuda pública, debido a que una mayor necesidad de financiamiento implica comprometer recursos de futuros presupuestos para pagar intereses.










