Juan Daniel Balcácer y Miguel Reyes Sánchez proponen transformar en museo la casa donde vivió y murió José Francisco Peña Gómez, en un debate sobre la memoria histórica y el patrimonio dominicano.
La vivienda del líder del PRD, José Francisco Peña Gómez, en Cambita, San Cristóbal, se encuentra en avanzado deterioro, lo que ha motivado a dos historiadores a exigir su rescate. Juan Daniel Balcácer y Miguel Reyes Sánchez coinciden en que el inmueble debe convertirse en un museo y lugar de memoria para las futuras generaciones.
Balcácer destacó que las residencias de figuras históricas de alta trascendencia merecen ser preservadas. «Es vital que la ciudadanía y las nuevas generaciones visiten estos espacios para profundizar en el conocimiento sobre los líderes que moldearon la política nacional», afirmó, en un contexto donde la memoria histórica es tendencia en América Latina.
Reyes Sánchez fue más allá y pidió que el Estado dominicano proteja el inmueble. «El valor patrimonial justifica plenamente su conversión en museo oficial», dijo, y recordó que hubo gestiones gubernamentales previas para adquirir la propiedad. La iniciativa cobra fuerza tras un reportaje de El Nacional que mostró las ruinas del lugar.
Peña Gómez, fallecido el 10 de mayo de 1998 en esa residencia tras un cáncer terminal, es una figura clave en la historia democrática dominicana. Su legado trasciende fronteras, especialmente entre la diáspora, y la creación de un museo podría convertirse en un atractivo cultural y educativo de alcance nacional e internacional.
Sus hijos, incluyendo a José Francisco Peña Guaba, Tony Peña y Abril Peña Abreu, así como su esposa Peggy Cabral, representan la continuidad de su pensamiento. La decisión sobre el futuro de la casa es un paso crucial para la preservación de la memoria histórica del país.











