Operativo a posteriori en Santo Domingo y Santiago marca tendencia en control aduanero regional
La Dirección General de Aduanas (DGA) recuperó RD$1,652 millones en impuestos sin declarar de 389 importadores asiáticos en el primer semestre, mediante controles de riesgo en puertos y aeropuertos. La estrategia incluye fiscalización a posteriori en comercios de Santo Domingo y Santiago.
La Dirección General de Aduanas (DGA) recuperó RD$1,652 millones en impuestos sin declarar correspondientes a 389 importadores asiáticos, según informó el organismo. Los resultados se obtuvieron en el primer semestre del año a través de controles de riesgos y mecanismos institucionales utilizados en los perfiles y análisis realizados en puertos y aeropuertos del país.
La DGA indicó en nota de prensa que, mediante la Gerencia de Fiscalización, ha ampliado sus acciones de fiscalización a posteriori fuera de la zona primaria aduanera, realizando intervenciones y verificaciones en establecimientos comerciales ubicados en Santo Domingo y Santiago de los Caballeros. Tras estas intervenciones, se inicia una fase de estudio y análisis técnico de los registros contables, documentación comercial y demás informaciones vinculadas a las operaciones de las empresas fiscalizadas.
Este proceso permitirá contrastar dichas informaciones con las declaraciones y registros aduaneros correspondientes, a fin de verificar el correcto cumplimiento de sus obligaciones y determinar, cuando corresponda, posibles diferencias o inconsistencias. Las acciones forman parte de una estrategia dirigida por el director de la DGA, Nelson Arroyo, para proteger las recaudaciones del Estado, fortalecer el comercio formal y garantizar condiciones de competencia leal, mediante controles orientados a detectar operaciones de riesgo o posibles incumplimientos de la normativa aduanera.
Estas fiscalizaciones se desarrollan en el marco de las facultades que otorga la legislación aduanera vigente y forman parte del programa permanente de control de la DGA, que permite dar seguimiento a las mercancías y operaciones de importación incluso después de concluido el proceso de despacho aduanero. La medida se alinea con tendencias internacionales de fiscalización post-despacho para combatir el fraude aduanero.










