El de las de entre 18 y 49 años se unió por primera vez antes de cumplir los 18 años, mientras que el 11.3 % lo hizo antes de los 15 años, de acuerdo con los resultados de la de Propósitos Múltiples ( ), publicados ayer por la Oficina Nacional de Estadística ( ).
Los datos muestran que, aunque las han disminuido entre las , el fenómeno sigue afectando a una parte importante de la población femenina.
Indica que, entre las , el porcentaje que se unió antes de los 18 años es de , mientras que el inició una unión antes de los 15 años.
El informe presenta los porcentajes por grupos de edad, la mayor incidencia de uniones antes de los 18 años se registra entre las , con un , mientras que el porcentaje más alto de uniones antes de los 15 años corresponde al , con 13.5 %.
La encuesta también muestra diferencias según la región de residencia.
presenta la de mujeres de 18 a 49 años que se casaron o unieron antes de los 15 años, con un , y también encabeza los matrimonios o uniones.
Le siguen , con antes de los 15 años y 39.2 % antes de los 18, y , con 12.8 % y , respectivamente.
En contraste, o Metropolitana registra los porcentajes más bajos: de las mujeres se unieron antes de los 15 años y antes de los 18.
La también identifica diferencias relacionadas a las condiciones socioeconómicas.
Indica que, entre las , el de quienes viven en están actualmente casadas o en unión, frente al 11 % de las residentes en zonas urbanas.
Asimismo, la prevalencia es mayor entre quienes alcanzaron únicamente el o básica ( ), en comparación con aquellas con o superior (5.7 %).
Por , el de las adolescentes pertenecientes al está casada o en unión, mientras que entre las del quintil más rico la proporción desciende a 2.6 %.
La ONE recuerda que el derecho al libre y pleno consentimiento para contraer matrimonio está reconocido internacionalmente y que este no puede considerarse plenamente válido cuando una de las partes es menor de edad.
La publicación señala que, aunque en la República Dominicana la Ley 1-21 eliminó las excepciones legales que permitían el matrimonio infantil, las uniones tempranas y las relaciones entre adultos y adolescentes han persistido como prácticas comunes.
Además, dice que, en muchas partes del mundo, los padres fomentan el matrimonio de sus hijas mientras aún son niñas con la expectativa de que el matrimonio les aporte beneficios económicos y sociales, además de aliviar las cargas financieras del hogar.
Pero señala que, en la práctica, el matrimonio infantil compromete el desarrollo de las niñas y, a menudo, resulta en embarazos tempranos y aislamiento social, junto con bajos niveles educativos y escasa formación laboral, lo que refuerza la naturaleza de género de la pobreza..










