La revolución epigenética y la clonación por petición redefinen la economía y la salud global
La convergencia de la inteligencia artificial y la biotecnología anticipa una era de abundancia, deflación y transformación radical de la vida humana. Expertos y laboratorios de élite ya trabajan en terapias que podrían volvernos jóvenes.
La revolución de la IA será más ‘dura’ que la revolución industrial, según se viene advirtiendo. Robots realizarán tareas del hogar, conducirán autos y harán compañía. Elon Musk ha dicho que pronto terminará el trabajo, lo que genera un dilema: la gente trabaja para dar sentido a su vida y ganar dinero, algo que ya no será necesario. Para 2036 se estima una renta universal en una era de abundancia producto de la eficiencia de los robots y la IA. Musk, vuelto economista, afirma: ‘no habrá inflación, sino deflación’.
A la par del avance en las máquinas, hay una revolución tecnológica en curso: el rejuvenecimiento. Se está haciendo un experimento que ya llega a los humanos (luego de pasar por ratas y chimpancés), que implica el rejuvenecimiento de las células. La revolución epigenética podrá restaurar las células de los órganos de un ser vivo. Una persona de ochenta años, en cuestión de días, será una persona de veinte años. Luce estratosférico, pero es información que todos podemos obtener en los medios.
La clonación por petición ya se está haciendo: podrás elegir los genes que quieres que tenga tu hijo que nacerá en un líquido amniótico colocado en una máquina con el espermatozoide y el óvulo de la madre. También se habla de robots que harán la limpieza, algo que vemos todos los días. Conozco a alguien que ya tiene uno: barre toda la sala. Yo mismo tengo un robot para la información y la música. La IA espoleará todos estos avances.
Algunos llegan a hablar del hombre inmortal, un Joseph Cartaphilus moderno. Todo esto no solo se discute, ya está en marcha con la anuencia de la FDA. La ER-100 es una terapia génica inyectable que podrá resetear todo el cuerpo humano, volviéndonos jóvenes. Se trata de un hacheo biológico que permitirá el rejuvenecimiento de los órganos. Ya se trabaja en el laboratorio de David Sinclair en Harvard, en el Paul F. Glenn Center for Biology of Aging Research. Solo hay que esperar, dicen los que saben. Ayer mismo se daba una noticia trascendental sobre estos experimentos en humanos. Elon Musk dice que solo hay que esperar una línea de tiempo (10 años, digamos) para ver cómo la humanidad cambia de manera trascendental.











