La OMM advierte que el evento será muy fuerte y alterará lluvias, cosechas y precios en todo el mundo.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) confirmó que El Niño se intensificará hasta febrero de 2027, con efectos que se sentirán en todos los continentes. Para República Dominicana, esto significa más calor, menos huracanes y un posible impacto en los precios de los alimentos.
El fenómeno de El Niño, que forma parte del patrón climático ENOS, alcanzará una intensidad ‘muy fuerte’ en los próximos meses y persistirá al menos hasta febrero de 2027, según la OMM. Este evento, que ya causó estragos en 2023-2024, vuelve a poner en alerta a científicos y gobiernos por sus efectos en las temperaturas globales y en la seguridad alimentaria.
La fase cálida del ENOS se caracteriza por un aumento anómalo de las temperaturas en el Pacífico ecuatorial, que en algunas zonas ha superado los 8 grados por encima de la media bajo la superficie. Celeste Saulo, secretaria general de la OMM, explicó que ‘pese a que este El Niño vaya a alcanzar intensidad muy fuerte, no significa que vaya a suponer una catástrofe’, pero sí un desafío para la agricultura y la gestión del agua.
Los efectos de El Niño son dispares: mientras que en América del Sur, África oriental y el sur de Estados Unidos aumentarán las lluvias y las inundaciones, en Australia, Indonesia y el sur de Asia se prevén sequías. Para el Caribe, incluida República Dominicana, el fenómeno suele reducir la actividad de huracanes en el Atlántico, un alivio para la temporada ciclónica, pero también puede intensificar el calor y la evaporación de agua.
Uno de los impactos más graves es la disminución de la producción agrícola. En Centroamérica, la sequía ya ha arruinado cultivos de maíz y afectado a miles de familias, mientras que en India el montón ha sido más débil de lo normal. La combinación de El Niño y el cambio climático podría hacer que 2027 sea otro año récord en calor oceánico, como ocurrió en 2024, el año más cálido registrado.
Para la diáspora dominicana y los mercados internacionales, esto significa posibles alzas en los precios de los alimentos importados, ya que las cosechas en países productores se verán afectadas. La OMM recomienda a los países, incluido República Dominicana, reforzar sus sistemas de alerta temprana y planes de adaptación ante un fenómeno que, según los pescadores que lo bautizaron hace siglos, sigue siendo impredecible en su intensidad.










