Investigación publicada en The New England Journal of Medicine siguió a 21.000 pacientes en ocho países
Un ensayo internacional dirigido por instituciones españolas y con participación de Noruega y Países Bajos sugiere retrasar de tres a cinco años la colonoscopia de seguimiento en pacientes con pólipos colorrectales extirpados. El estudio, publicado en The New England Journal of Medicine, constató que en un 99% de los casi 21.000 pacientes investigados no se desarrolló cáncer de colon en dicho periodo.
La investigación fue liderada por la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) y el Instituto de Investigación Sanitaria y Biomédica de Alicante (ISABIAL), en colaboración con el grupo de Investigación en Efectividad Clínica de la Universidad de Oslo y el Hospital Universitario de Oslo, en Noruega, liderado por el profesor Michael Bretthauer, y el Amsterdam University Medical Center, en los Países Bajos, con la profesora Evelien Dekker como investigadora principal.
El ensayo europeo de vigilancia de pólipos siguió a casi 21.000 pacientes de 40 a 74 años con pólipos de riesgo en 52 hospitales de España, Noruega, Polonia, Dinamarca, los Países Bajos, Suecia, Austria y Portugal. Los resultados mostraron que en un 99% de los casos no se desarrolló cáncer de colon en los cinco años posteriores a la extirpación del pólipo de alto riesgo.
Actualmente, las guías de práctica clínica recomiendan repetir la colonoscopia en este tipo de pacientes a los tres años. El profesor de Medicina de la UMH Rodrigo Jover Martínez, investigador principal del ensayo, subrayó que este proceso exige muchos recursos y resulta costoso para los sistemas de salud, además de que puede ser incómodo y gravoso para los pacientes. Por ello, el ensayo llevará a replantear qué personas deben someterse a otra colonoscopia y en qué momento.
Los investigadores también celebraron que el riesgo absoluto de cáncer entre los pacientes con pólipos serrados fue bajo y similar al de los pacientes con adenomas de alto riesgo. Este hallazgo podría influir en la revisión de protocolos de seguimiento a nivel internacional y optimizar la asignación de recursos sanitarios.










