
Un fósil redescubierto en Reino Unido revela el primer megaraptorano europeo y reescribe su historia evolutiva
Un equipo científico británico ha identificado una nueva especie de dinosaurio carnívoro a partir de un fósil que permaneció almacenado en un cajón por más de un siglo. El descubrimiento, publicado en Royal Society Open Science, ofrece pruebas clave sobre la dispersión de los megaraptoranos desde Asia hacia otros continentes.
La nueva especie, denominada Invictibellatrix amberina, pertenece al grupo de los megaraptoranos, carnívoros ágiles y bípedos estrechamente emparentados con los tiranosaurios. A diferencia de estos, tenían cabezas esbeltas y atacaban con sus grandes brazos y garras curvas en lugar de con las mandíbulas. El hallazgo representa el primer megaraptorano encontrado en Europa.
El dinosaurio vivió en el Reino Unido durante el Cretácico Temprano, hace unos 120 millones de años, y se estima que medía entre tres y cuatro metros de largo y algo más de metro y medio de altura. Probablemente tenía plumas y sus garras alcanzaban entre 10 y 20 centímetros. Se alimentaba de pequeños dinosaurios, lagartos y mamíferos, ocupando un nicho similar al de las hienas actuales.
El fósil, un fragmento craneal, fue adquirido por el Museo de Historia Natural en 1924 y había pasado desapercibido para la ciencia hasta ahora. Los investigadores aplicaron tomografía computarizada para crear modelos 3D del cráneo y del cerebro, además de algoritmos computacionales y modelos matemáticos. El nombre Invictibellatrix significa «guerrera invicta», en alusión a su papel de depredador ápice, mientras que amberina hace referencia al ámbar hallado en las rocas donde se descubrió el fósil.
El estudio refuerza la teoría de que los megaraptoranos se originaron en Asia y migraron a través de Europa hasta convertirse en depredadores dominantes en Gondwana, la masa continental que incluía África, Sudamérica y la Antártida. Cassius Morrison, del University College London, comentó: «Es un auténtico misterio que este fósil pasara desapercibido durante tanto tiempo guardado en un cajón durante casi 100 años. En la Isla de Wight se encuentran muchos huesos; quién sabe qué más está esperando a ser descubierto».











