Soriano desafía el frío extremo y graba su nombre en los libros de los Angels
El serpentinero dominicano José Soriano protagonizó una actuación memorable en el legendario Wrigley Field de Chicago, donde los Angels de Los Ángeles se impusieron 2-0 frente a los Cubs. El partido se disputó bajo condiciones climáticas extremadamente adversas, con el termómetro marcando apenas siete grados centígrados y ráfagas de viento que alcanzaban los 24 kilómetros por hora.
El mánager del equipo californiano, Kurt Suzuki, confesó que sintió una profunda inquietud al observar a su lanzador subir al montículo sin mangas en una velada tan helada. Sin embargo, el oriundo de Santo Domingo explicó posteriormente que prescindir de las mangas le proporciona mayor libertad de movimiento en el hombro y le permite sentirse más suelto durante sus ejecuciones.
Soriano completó seis entradas en blanco por segunda apertura consecutiva en la temporada, una hazaña que muy pocos han conseguido en la historia de la franquicia angelina. El quisqueyano recetó cuatro ponches y apenas concedió dos imparables y dos bases por bolas, mostrando un dominio absoluto de su repertorio de lanzamientos desde el primer inning.
Con esta actuación, el derecho de 27 años se incorporó a un exclusivo grupo de serpentineros de los Angels que han lanzado seis capítulos sin carreras en sus dos primeras salidas de una campaña. Los otros miembros de ese selecto club son Nolan Ryan, quien lo logró en 1978; Ken Hill, en 1998; y Tyler Anderson, que lo consiguió en la temporada de 2024.
Las condiciones meteorológicas en el estadio de los Cubs resultaron particularmente favorables para los lanzadores. Un batazo de Josh Lowe que salió del bate a 102.2 millas por hora con destino al jardín central fue frenado por el viento mucho antes de llegar a la zona de advertencia, cuando las estadísticas avanzadas le asignaban un promedio de bateo esperado de .550.
“Creo que hoy todo funcionó a la perfección”, declaró Soriano tras la conclusión del encuentro. El lanzador dominicano añadió que se sintió especialmente preciso en la colocación de sus envíos y que pudo acumular una gran cantidad de strikes durante toda su presentación. Su mánager, visiblemente aliviado, elogió la capacidad del joven para sobreponerse a las temperaturas gélidas y ejecutar su plan de pitcheo con una madurez impropia de su edad.








