Informe revela posible fraude fiscal y operación de 350 millones; caso recuerda a sanción de Clippers
Una investigación periodística destapó que Mark Walter, dueño de los Dodgers, habría hecho acuerdos ocultos con Magic Johnson para comprar el equipo en 2012, usando una venta de seguros de 350 millones como pago encubierto. El caso, que ahora investiga el FBI, expone un patrón de opacidad en el deporte profesional que también salpica a la Premier League y la F1.
El periodista Pablo Torre, en su programa Pablo Torre Finds Out, reveló el viernes que Mark Walter, propietario de los Dodgers de Los Ángeles, realizó acuerdos ocultos con su socio Earvin ‘Magic’ Johnson tras la compra de la franquicia en 2012. Según el informe, Walter vendió en 2015 la aseguradora EquiTrust a Johnson por 350 millones de dólares, una transacción que fuentes citadas describen como compensación por la ayuda de Johnson para ganar la puja por el equipo.
La denuncia, amplificada en MSNOW, sostiene que Walter es investigado por el FBI por inversiones afiliadas presuntamente no declaradas, lo que podría derivar en cargos de fraude fiscal. Torre afirmó que Walter es ‘un estímulo en sí mismo para los multimillonarios propietarios de equipos deportivos’ y que ‘Magic Johnson es una de las figuras clave’, ya que la venta de EquiTrust lo convirtió en multimillonario.
Este caso se suma a una tendencia de escrutinio sobre los dueños de franquicias. Hace un año, Torre denunció a Steve Ballmer, dueño de los Clippers, por eludir el tope salarial con acuerdos vinculados a Kawhi Leonard, lo que resultó en una multa de 30 millones, pérdida de cinco selecciones de primera ronda y suspensión de un año. Los Clippers impugnarán, pero el precedente es claro.
Walter, quien también controla al Chelsea, Estrasburgo, Cadillac F1 y Los Angeles Sparks, ha negado irregularidades y afirma que una investigación independiente no encontró fallas en la compra de los Dodgers. Sin embargo, Torre insiste en que ‘si Estados Unidos es un país donde importa el estado de derecho, hay que informar de esto’, y exige revelar la información porque ‘no se trata solo de su dinero; resulta que él está pidiendo préstamos a costa del nuestro’.
Para República Dominicana, donde el béisbol es pasión y muchos jugadores provienen de nuestras ligas, este caso subraya la necesidad de transparencia en los negocios que rodean a las Grandes Ligas. La diáspora dominicana en EE.UU., con ahorros en aseguradoras, podría verse afectada si se confirman las prácticas denunciadas. El escándalo no solo mancha a los Dodgers, sino que cuestiona el modelo de financiamiento de los equipos deportivos.









