La ministra de Interior y Policía dice que la decisión judicial reivindica su honor y envía un mensaje a los comunicadores
La condena de un año de prisión contra el comunicador Ángel Martínez, quien se declaró culpable de difamar a la ministra Faride Raful, sienta un precedente en el país sobre la responsabilidad penal de los comunicadores. Raful afirmó que la decisión reivindica su honor y dignidad.
La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, calificó como una reivindicación de su honor y dignidad la condena de un año de prisión contra el comunicador Ángel Martínez, quien admitió su responsabilidad penal mediante un procedimiento abreviado ante la Segunda Sala Penal del Distrito Nacional por difamación e injuria.
Rafal destacó que la justicia actuó con independencia y valoró las pruebas. ‘La justicia es independiente, ha tomado una decisión, ha valorado las pruebas y las evidencias’, declaró. Asimismo, subrayó que la condena y la reparación económica no resarcen totalmente el daño ocasionado, pero cumplen con lo que demandaban su honor y dignidad.
El abogado Miguel Valerio, representante legal de Raful, resaltó que este caso difiere de otros en los que solo hay retractación, pues incluyó una declaratoria de culpabilidad, condena penal y reparación económica. ‘Él se acaba de declarar culpable, eso es lo importante’, afirmó.
La condena impone restricciones a Martínez, quien deberá abstenerse de hacer referencias a Raful en redes sociales, medios escritos u otras vías, como condición para mantener suspendida la ejecución de la pena. La decisión envía un mensaje a los comunicadores sobre la necesidad de fundamentar sus afirmaciones en pruebas y evidencias, según señaló la ministra.










