Empresarios, UNPHU y ONGs se unen para adaptar programa que podría transformar la inclusión en el país
República Dominicana avanza hacia un modelo de educación superior inclusiva: una delegación nacional viajó a Chile para conocer la experiencia de la Universidad Andrés Bello y sentar las bases de un programa especializado. La iniciativa responde a que más de un millón de dominicanos reporta alguna discapacidad.
Una misión integrada por la empresaria Haydée Kuret de Rainieri, el empresario Juan Tomás Díaz y Verónica Díaz Rainieri, junto a representantes de la UNPHU, Save the Children Dominicana y Fundación Integra, visitó la Universidad Andrés Bello (UNAB) en Chile. El objetivo: estudiar sus metodologías de inclusión y formación universitaria para personas con discapacidad, mediante la observación de clases y el intercambio con los equipos responsables.
La visita se enmarca en una tendencia regional de universidades que adoptan modelos de educación inclusiva, y República Dominicana busca no quedarse atrás. Según el Censo Nacional de Población y Vivienda de 2010, el 12 % de la población dominicana reportó alguna discapacidad, lo que hace urgente crear oportunidades de formación profesional y participación plena en la sociedad.
La delegación también sostuvo un encuentro con el embajador dominicano en Chile, Juan Cohén, y la cooperación de la embajada acompañó el proceso para avanzar hacia un acuerdo interuniversitario entre la UNAB y la UNPHU. Verónica Díaz Rainieri, quien fue atleta de Olimpiadas Especiales y logró una medalla de oro en natación en la UNAB, aportó su experiencia como embajadora del programa Escuelas Unificadas, que fomenta el liderazgo juvenil y la inclusión en espacios educativos y recreativos.
La misión contempla la elaboración de un programa de trabajo para dar continuidad al proceso en República Dominicana. La adaptación de este modelo podría abrir nuevas oportunidades de acceso a la educación superior para personas con discapacidad, fortaleciendo la inclusión y el desarrollo del capital humano en el país.
El contexto internacional, con experiencias como la de Chile, ofrece un precedente valioso. La cooperación interuniversitaria y el compromiso del sector privado y las ONG son clave para que República Dominicana avance hacia una educación superior más equitativa, un desafío que también conecta con la diáspora y las tendencias globales de inclusión.









