El país ocupa el quinto lugar del Caribe y el noveno de América Latina en el índice V-Dem 2025
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) presentó en Santo Domingo el informe ‘Democracias bajo presión: Reimaginar los futuros de la democracia y el desarrollo en América Latina y el Caribe’. El documento resalta los avances de República Dominicana en democracia electoral y participación de la sociedad civil, aunque persisten desafíos estructurales en la región.
El informe del PNUD, lanzado en Santo Domingo con la presencia del presidente Luis Abinader y la directora regional del PNUD para América Latina y el Caribe, Michelle Muschett, analiza las presiones superpuestas que enfrentan las democracias de la región: polarización política, revolución tecnológica, transformación del ecosistema informativo, inseguridad, crimen organizado, movilidad humana y la triple crisis planetaria (cambio climático, pérdida de biodiversidad y contaminación).
En este contexto, República Dominicana ofrece señales alentadoras. El indicador de democracia electoral de V-Dem (2025) sitúa al país en el quinto lugar del Caribe y el noveno de América Latina y. Asimismo, destaca por contar con una sociedad civil activa y robusta, con niveles de participación superiores a los promedios regionales, según la misma fuente.
El informe también subraya avances en desarrollo humano: durante las últimas décadas, el país ha reducido la pobreza y la desigualdad, alcanzando uno de los coeficientes de Gini más bajos de la región (CEPAL, 2025). Diversos indicadores internacionales muestran mejoras en gobernanza, capacidad institucional, libertades fundamentales y libertad de expresión (IDEA Internacional e Índice Chapultepec), elementos esenciales para la consolidación democrática.
Sin embargo, el documento advierte que persisten brechas en temas estructurales como vulnerabilidad, pobreza, desafección ciudadana, clientelismo político y representación política de las mujeres, algunos de los cuales también se reflejan en República Dominicana. El evento reunió a representantes de distintos sectores para reflexionar sobre los desafíos y oportunidades de la democracia en la región. La disposición del presidente Abinader a participar en un diálogo abierto sobre estos temas fue destacada como una expresión de madurez democrática en un contexto regional de confrontación.











