Dos movimientos el mismo domingo reavivan el debate sobre riesgo sísmico en la isla
El domingo 27 de septiembre, dos temblores de magnitud 4.1 y 5.6 sacudieron la República Dominicana y generaron alarma en Santo Domingo. El Centro Nacional de Sismología aclaró que el país registra unos 15 sismos diarios, aunque la mayoría no se sienten, y que estos eventos no anticipan necesariamente un terremoto mayor.
El primer sismo, de magnitud 4.1, ocurrió a las 6:06:47 a. m. El segundo, de magnitud 5.6, se registró a las 5:49 p. m., liberó aproximadamente 32 veces más energía que el primero y provocó evacuaciones en edificios y comercios de Santo Domingo. También fueron desalojadas momentáneamente las personas en la Feria del Libro, en la Plaza de la Cultura. La población expresó alarma y preocupación.
Ante la inquietud, consultó al Centro Nacional de Sismología. Los expertos indicaron que lo normal es que ocurran unos 15 sismos diarios en el territorio dominicano, pero la mayoría son demasiado débiles para ser sentidos. ‘Ya si cambiase la frecuencia, vamos a suponer algunos 20 o más, ya eso sí fuese alarmante’, señalaron. Aunque el domingo solo se sintieron dos, en realidad se registraron siete.
Sismología también abordó el temor de que estos temblores sean indicio de un terremoto de mayor magnitud. Aclaró que la actividad reciente no constituye, por sí sola, una señal de que vaya a ocurrir uno mayor. Sin embargo, reiteró que los terremotos pueden suceder en cualquier momento y recomendó mantener la preparación y precaución. ‘Siempre hemos registrado este tipo de actividades, razón por la cual esto no implica que necesariamente vaya a acontecer un terremoto de gran magnitud próximamente’, afirmaron.
Los sismos de mayor magnitud históricamente se han registrado alrededor de la placa Septentrional y la falla Enriquillo-Plantain Garden, los dos sistemas tectónicos principales y más peligrosos que cruzan la isla de La Española. Recorren todo el norte del país, desde Montecristi hasta Samaná, unos 228 km en territorio dominicano dentro de una estructura mayor. La entidad insistió en que, aunque no se puede predecir un gran terremoto, la clave es estar preparados.











