
El caso expone la respuesta del sistema penal ante delitos de alto impacto y conexiones transnacionales
La justicia dominicana impuso un año de prisión preventiva a una mujer vinculada al secuestro de un ciudadano alemán en Puerto Plata, un caso que combina delitos graves y la búsqueda de un prófugo, y que pone a prueba la eficacia del sistema penal frente a hechos de repercusión internacional.
La Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente de Puerto Plata dictó la medida contra Alejandra Rojas Saldaña, alias «Yolaska», quien deberá permanecer en el Centro de Corrección y Rehabilitación Rafey Mujeres, en Santiago. El Ministerio Público le imputa provisionalmente robo agravado, secuestro, asociación de malhechores, tortura y barbarie, y violaciones a la Ley 631-16 sobre armas.
Los hechos, ocurridos el 22 de octubre, involucran a la imputada y a un hombre prófugo que habrían irrumpido en la vivienda de Uwe Kindervater, a quien ataron de manos y pies y amenazaron de muerte con un arma de fuego. Posteriormente intentaron transferencias electrónicas y lo trasladaron contra su voluntad en su vehículo, según el expediente.
La víctima escapó cuando los captores se detuvieron en una estación de combustible en Villa Montellano. El informe médico-legal confirmó lesiones en distintas partes del cuerpo. El caso refleja la atención de las autoridades a delitos que trascienden fronteras y la necesidad de cooperación internacional en investigaciones de secuestro.
Mientras el proceso avanza, la opinión pública nacional y la diáspora dominicana siguen de cerca un caso que subraya los desafíos de seguridad y la respuesta institucional. La prisión preventiva busca asegurar la comparecencia de la imputada y el esclarecimiento total de los hechos.











