Informe revela que el 91% de los detenidos son negros o hispanos y que no hubo mejoras en 2025
Un informe de la monitora independiente Mylan Denerstein revela que las unidades especializadas de la Policía de Nueva York continúan realizando detenciones, requisas y registros inconstitucionales, afectando desproporcionadamente a hombres negros y latinos. El documento, publicado este lunes, evidencia fallas sistemáticas en el cumplimiento constitucional y una grave deficiencia en la rendición de cuentas internas.
Las unidades especializadas de la Policía de Nueva York, creadas en 2022 para combatir delitos violentos, enfrentan serias acusaciones de violaciones constitucionales sistemáticas. Según un informe publicado este lunes por la monitora independiente Mylan Denerstein, estas unidades, que incluyen los equipos de Seguridad Vecinal, Seguridad Pública y Respuesta Comunitaria, realizan detenciones, requisas y registros «por iniciativa propia» en lugar de responder a llamadas de radio o quejas ciudadanas, utilizando vehículos no identificados y acusaciones genéricas como «bultos en los bolsillos» o «lucir nerviosos», según denunciaron las organizaciones Legal Aid Society y Legal Defense Fund.
El informe destaca que el 91 % de los detenidos por estas unidades eran negros o hispanos (hombres y mujeres) y que el 88 % eran hombres negros o hispanos. Además, las tasas de cumplimiento no fueron significativamente superiores a las de 2024 y no mostraron mejoría a lo largo de 2025. «Esto es inaceptable porque el Departamento de Policía tiene la capacidad de hacerlo mejor», afirmaron las organizaciones en un comunicado.
Entre los hallazgos principales, el documento señala que las unidades especializadas no cumplieron con casi todos los parámetros de cumplimiento constitucional ordenados por los tribunales, logrando solo un 69 % de cumplimiento en inspecciones corporales y un 62 % en registros. Se identificó un patrón recurrente de lenguaje genérico en los informes policiales para justificar la sospecha razonable. Asimismo, el Departamento de Policía no auditó las detenciones durante aproximadamente tres años, a pesar de las órdenes judiciales, lo que evidencia una grave deficiencia en la rendición de cuentas internas. «Incluso cuando el Departamento realizaba las auditorías y la supervisión obligatorias, aprobaban sistemáticamente las detenciones, las requisas y los registros que posteriormente el interventor judicial consideró inconstitucionales», advirtieron.
«Este informe confirma lo que las personas a las que servimos han experimentado durante años: a pesar de las repetidas advertencias, la supervisión judicial y las promesas de reforma, las unidades especializadas de la Policía siguen violando los derechos constitucionales de los neoyorquinos de color a un ritmo alarmante», declaró Karina Teft, abogada de la Unidad de Litigios Especiales de The Legal Aid Society. Las organizaciones recordaron que estas unidades han enfrentado «serios desafíos» desde su creación en 2022 en cuanto al cumplimiento de las normas sobre detenciones, inspecciones corporales y registros.












